La jornada 27 de la Premier League, nos traía uno de los partidos más llamativos del fin de semana. El cuadro de Chelsea, recibiría en el Stamford Bridge, al conjunto dirigido por Carlo Ancelotti, el Everton. Nos esperaba un partidazo durante los 90 minutos, que dejaría mucho que decir de ambos equipos, pues de la mano de sus grandes jugadores, ambos buscaron la victoria hasta el último minuto.
Desde las alineaciones, sabíamos lo que nos esperaría ésta fecha de Premier, pues por ambos lados, los equipos dejaban ver sus alineaciones, en donde si echábamos un vistazo, veríamos grandes jugadores. Los locales, mostraban a jugadores como Havertz, Hudson-Odoi, Werner. Kovacic, Jorginho, entre otros. Los del italiano Ancelotti, sufrían la ausencia del colombiano James Rodríguez, pero con un cuadro con Richarlison, Clavert-Lewin, Sigudsson, Digne, Gomes, y más, no parecía fueran a sufrir mucho.
Desde los primeros minutos, los locales se veían claramente superiores a los visitantes, ya que el esquema táctico, teniendo a Havertz como falso nueve, parecía funcionarles a los dirigidos por el cuadro alemán dirigido por Tuchel, pero los Toffes, no cederían ante las buenas actuaciones, pero aún con eso, era evidente quiénes eran los superiores.
El gol de los Blues, no tardó ni medio tiempo en llegar. Fue en el minuto 31, cuando el mismo alemán, Kai Havertz, remató dentro del área. Desafortunada, o afortunadamente, el balón sufrió un rebote, que terminaría en autogol, y con el primero para los locales. Al minuto 31, y con lo peor que le podía pasar a un defensor, Ben Godfrey metía un autogol que ponía en ventaja de uno al conjunto londinense.
Pasando el medio tiempo, las cosas no eran muy diferentes. El partido estaba siendo una «Fiesta Blue», pues lo de Tuchel, manejaban el ritmo a su antojo, y parecía que los de Liverpool se habrían rendido al no conseguir un gol para el empate. Se notaba que la ausencia de James les pesaba en la creación de juego.
Apenas en el minuto 65, se cometía otro error defensivo, pero ésta vez, como falta, el árbitro marcaba la pena máxima para los locales. Jorginho sería el encargado de convertir la falta, y el italiano no fallaba, y marcaba el segundo del día. A 25 minutos del final, Los vestidos de azul ponían el marcador 2-0 a su favor.
Finalmente, el partido concluía. Chelsea había logrado una nueva victoria como local al conjunto de Merseyside, y además, sumaban 3 puntos importantísimos que los colocaban en la cuarta posición. Y una vez más, se veía cómo de la mano del técnico Thomas Tuchel, los blues mostraban buen juego y seguían invictos con el alemán al mando.
