El 8 de marzo de 1971 el mundo del boxeo vería una batalla encarnizada entre los mejores pesos pesados de aquellos días y quizás de toda la historia. El Madison Square Garden se llenó totalmente, la élite del mundo se encontraba allí: políticos, actores, empresarios y figuras públicas llenaban los asientos en la espera de un encuentro que tenía más de dos años de espera.

Tras una pausa en su carrera deportiva de más de 3 años, por negarse a pelear en Vietnam, Muhammed Ali se encontraba ahora de nuevo con licencia para boxear y el objetivo era claro; durante su ausencia, un «toro» demoledor y con una fuerza de golpeo increíble, había tomado su corona, se trataba de Joe Frazier. Al subir al puesto más alto, Joe fue ampliamente cuestionado, puesto que no había derrotado al mejor de todos, simplemente había aprovechado su ausencia, fue el mismo Frazier quien lucho y apoyó a Alí para obtener su licencia y organizar una pelea.

Todo estaba listo para el combate, pero lo que muchos ignoran es que Alí no estaba en su mejor forma, sus veloces piernas, ahora con una enorme pausa, estaban lentas, y su táctica de golpear y salir, o en sus palabras «Flotar como mariposa y picar como una abeja», estaba algo oxidada, por lo que su mayor dote tenía que salir a la luz: Un ego extraordinario y una capacidad de demoler psicológicamente a sus rivales.

Tras meses de burla e insultos públicos a Joe Frazier, Muhammed y Joe subieron a cuadrilátero aquel 8 de marzo, en una encarnizada pela de 15 rounds (antes los encuentros eran de 15 asaltos y no de 12) en los que ambos púgiles dieron a notar el odio enorme que se tenían el uno al otro, y a pesar de regalar muchos dotes de talento por parte de Alí, round tras round, Frazier iba debilitando su cuerpo, y fue en el round 14, dónde Alí caía por un gancho de zurda bien dado, unos cuantos segundos en la lona le bastaron a Alí para levantarse y terminar el encuentro, mismo que perdería por decisión unánime, y dejaba claro que no estaba en su mejor forma y que su estrategia psicológica había sacado la parte más agresiva de Joe.

Esta sería la primera de tres luchas encarnizadas, las dos siguientes serían ganadas claramente por Alí, siendo la tercera «Thrilla in Manilla» una guerra total, donde ambos peleadores quedarían tan exhaustos y mal heridos que Joe no podría acabarla y Muhammed declararía que se sintió cerca a morir.

El primer encuentro de estos titanes es considerado la pelea del siglo porqué rebasó el simple combate, y se convirtió en un juego psicológico, político y de medios sociales, dio apertura a las grandes trilogías y creció al deporte mismo, a 50 años de aquella mítica disputa, la evidencia filmográfica y fotográfica sigue admirando a propios y extraños.