La fecha 25 de la Premier League, nos traía uno de los partido más esperados por todos los fanáticos del fútbol inglés. Everton, tendría la dura tarea de visitar Anfield, en un duelo que parecía sencillo para los locales, pero que los «Blues», demostrarían que pueden ante toda estadística.

Se enfrentaba el sexto contra el séptimo lugar, sólo una diferencia de 3 puntos, pero mayor cantidad de goles para los locales, era lo que separaba a éstos dos históricos de Inglaterra. Everton, no ganaba en Anfiel hacía ya 21 años, pero éste partido sería la sorpresa de todos los amantes de romper récords.

Éste partido, además es un Derby, ya que ambos clubes son de Liverpool, y más específicamente, de la localidad de Merseyside, por lo que recibe el nombre de «Derby de Merseyside». Tal duelo es considerado uno de los clásicos más sucios de Europa, ya que en éste, la cantidad de tarjetas rojas que se han sacado, superan las cincuenta.

Arrancaba el partido en Anfield, y los jugadores no nos dejaban ni acomodarnos en el sofá antes de que comenzaran las emociones. Al minuto 3, James recibe una pelota en la mitad de la mitad de la cancha. El colombiano, filtra un balón perfecto para Richarlison, quien de primera, cruza el balón para mandarla al fondo de las redes, imposible para Alisson. Al 3, Everton ya lo ganaba por un gol a cero.

Al minuto 27 se prendían las alarmas para los locales. El capitán Henderson, caía lesionado en el campo, y preocupaba a Klopp, pues todo apuntaba a que era un tema muscular. El inglés, decidió seguir en el partido, pero el jugador tendría que salir apenas un minuto después, pues no podía continuar jugando. Daba entrada al juvenil Phillips.

El duelo más emocionante del primer tiempo, era el de los arqueros. Pickford había tenido dos atajadones durante la primera media hora, y gracias a él, el marcador seguía 0-1. Su contrincante brasileño, Alisson, también se hacía presente, y a pesar de ya haber recibido un gol, el arquero mostraba sus grandes reflejos ante un tiro de cabeza en el área chica de sus rivales.

Culminaba la primera mitad en Liverpool. El actual campeón de la Premier estaba cayendo ante el conjunto de Ancelotti, que hasta el momento ganaba uno a cero gracias a un gol tempranero de Richarlison. Esperábamos la segunda mitad tuviera esa intensidad que caracteriza a los locales, y empataran el partido para una mayor emoción.

Arrancaban los siguientes 45 minutos en el Derby. Al campo los mismos 22 hombres que habían culminado la primera mitad. Esperábamos la charla del medio tiempo le haya servido a ambas escuadras para querer salir a buscar la victoria, y buscar más goles.

Llegabamos a la media hora del partido, y los equipos ya tenían definido su estilo de juego durante el segundo tiempo. Los «Toffes», se resignaban con la victoria gracias al gol tempranero, y se habían metido todos a defenser en su campo. Por su parte,

A 10 minutos del final, el recién ingresado Calvert-Lewin, se escapa de los defensas en donde nadie es capaz de alcanzarlo, y Alexander-Arnold, que estaba en suelo, lo derriba y el árbitro marca penal a favor de los visitantes. El encargado de convertir sería Sigurðsson, que con gran técnica, la mandaba despacio a un lado de la portería de Alisson, y así, poner el segundo para los visitantes.

Tras 6 minutos pasados del 90, el cantante central decidía dar por finalizado el encuentro. Everton lograba la hazaña, y derrotaba al cuadro del alemán Klopp en su casa. Así, de igual manera, rompían la racha de 21 años sin ganar en el estadio de sus vecinos, y continuaban con el mal paso de «Los Reds», quienes sumaban su cuarta derrota consecutiva.