El pasado viernes se informó que el conocido circuito de Albert Park, una famosa y querida locación por los amantes de la F1, sufrirá cambios en su estructura y trazo, todo esto como respuesta a las constantes quejas de pilotos que argumentan «es mortal rebasar» y provoca una disminución en el espectáculo final.

El GP de Melbourne se vio afectado el año pasado tras el brote del ya conocido COVID19, sin embargo este año buscará innovar y ofrecer rebases impresionantes y una batalla encarnizada por los primeros lugares.

Entre los cambios más significativos encontramos el ensanchamiento del pitlane en casi dos metros, lo que asegura una mejor circulación y un despegue sensacional, así como el mejoramiento en la soltura de las curvas, en especial la 9,10 y 13, que muchos medios y expertos señalan como las principales adversidades en el circuito puesto que requerían un enorme frenado y por ende una terrible perdida de aceleración. Todo esto aumentará las posibilidades de rebasar, de pelear mejores lugares y dar un mejor espectáculo.

Las remodelaciones sobre la pista comenzaron el pasado Lunes y se espera finalicen en julio, todo a tiempo perfecto puesto que la competencia se llevará a cabo a mediados de Noviembre.