
Por Alexis Fernández
Un día como hoy 17 de Febrero, pero del año 1963 en Nueva York; hace apenas 58 años, nacía Michael Jeffrey Jordan, llamado a ser «El mejor de todos los tiempos».
Inicios
Tras su última temporada en la preparatoria Laney, la Universidad de Carolina del Norte le ofreció una beca para jugar con el equipo de basquetbol.
En 1982 logró levantar el campeonato de la NCAA tras vencer a Georgetown; Jordan anotó los puntos de la victoria con un tiro en suspensión.

Chicago (1984)
El Draft de la NBA del 84′ será recordado por el acierto de los Bulls al elegir a Michael, pero el desacierto de los Rockets y TrailBlazers por dejar pasarlo.
Con el número 23 y jugando de escolta, Jordan fue la sensación de la liga; ganó el premio a Novato del Año, jugó su primer All-Star Game y superó la marca de puntos por un novato en un juego, con 49 ante los Pistons.

Las reglas Jordan y el momento cumbre (1988-1991)
Después de sufrir tres eliminaciones consecutivas de la mano de Isaiah Thomas y los Detroit Pistons; mismos que implementaron «Las reglas Jordan» para castigarlo físicamente, la ambición de Michael y sus compañeros los llevaría a alcanzar su máximo potencial.

En la temporada 1991 una vez más, Chicago y Detroit se verían las caras; pero esta vez, los Bulls barrerían a los Pistons y se encaminarían a conseguir su primer campeonato de la NBA.

Cambio de estafeta (1991-1993)
Tras vencer a «Magic» Johnson y a los Lakers; Michael Jordan se convirtió en la nueva cara del baloncesto en el 91′.

Para el año de 1992, se hizo de su segundo anillo de campeón con los Bulls y de la medalla de Oro en los JJ.OO. de Barcelona; acompañado del «Dream Team».

En 1993, Chicago colgó su tercer banderín de campeón de manera consecutiva, la dinastía de los Bulls parecía interminable.

El retiro
Después de la temporada 1993, Jordan se retiró abruptamente de las canchas, influenciado por el fallecimiento de su padre.

La promesa y los White Sox
Michael sorprendió al mundo de los deportes al anunciar su llegada a los Chicago White Sox para jugar béisbol, esto debido a una promesa que le hizo a su padre cuando era joven.
Comenzó a entrenar con el equipo en el verano de 1994; con mucho trabajo mejoró su fildeo y turno al bat, pasó por los Baroons; equipo doble A de los Medias Blancas, pero su estadía en el diamante no duró mucho.

«He vuelto« (1995)
En un boletín de prensa con la frase «He de vuelto» Jordan anunció su regreso al deporte ráfaga con los Bulls. Con el número 45 en el dorso y fuera de ritmo, Michael no pudo evitar la eliminación de su equipo para esa campaña.

Uno…dos…(1996-1997)
Después del descalabro en la temporada 95′, Jordan retomó el paso y ganó las finales en 1996 ante los Supersonics de Gary Payton. El primer campeonato de Michael sin su padre a su lado para festejarlo.
En el 97′ la final se jugó ante Utah; con Karl Malone y John Stockton buscando terminar con el reinado de los Toros y Jordan, añadiendo un capítulo más a su legado con «El juego de la gripa» y su quinto título.

El último baile (1998)
En la campaña 98′ la final volvió a tener como protagonistas a los Bulls y el Jazz. Aroma a revancha y un legado por mantener se respiraba en el ambiente.
En el juego 6 ante el público que abarrotó el Delta Center aquella noche, Jordan resultó victorioso con un tiro de antología y así, sumar su sexto campeonato de la NBA con la franquicia.

Ícono mundial
El impacto de Michael Jordan dentro y fuera del basquetbol fue y sigue siendo enorme, tanto que equipos como el PSG visten prendas con su silueta en la marca Nike. O bien, podemos verlo vigente en posters, camisetas y películas como Space Jam.

El mejor de todos los tiempos
Mentalidad ganadora, disciplina y ambición por ser y demostrar que dominaba el juego, «Su aérea majestad» se ganó el derecho a ser llamado «El mejor de todos los tiempos».
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