La jornada 24 de la Premier League, nos traía un auténtico partidazo desde las primeras horas del día. Leicester, tendría la dura tarea de recibir al conjunto de Liverpool. Desde los nombres, esto era un duelazo, y conociendo la calidad de ambos equipos, sabíamos que no nos decepcionarían al esperar un buen espectáculo.
Los locales se encuentran en tercer lugar de la tabla, mientras que los visitantes, sólo una posición más debajo de ellos, y con 3 puntos de diferencia. Por lo que, desde leer esto, vemos que el partido sería peleado desde el minuto 1 para tratar de conseguir la cima y no perder la oportunidad de mantenerse en puestos europeos.
Las estadísticas, apuntaban a que sería un partido que probablemente se lo llevarían los dirigidos por Klopp, pues ellos, habían ganado los últimos 3 partidos disputados entre los dos. Y si vemos un poco más allá, nos encontramos con el dato de que Los “Reds”, han ganado 12 de sus últimos 17 partidos con éste mismo equipo, una gran cifra que dice mucho de los dos.
Arrancaba el partidos, y en el terreno de juego, auténticas estrellas de ambos lados, desde el tridente de los visitantes, conformado por Firmino, Mane, y Salah, hasta la delantera de Los “Foxes”, que era conformada por, Vardy, Maddison, Barnes, y Albrighton.
Al minuto 17, pasaba una de las tragedias que ha perseguido al Liverpool durante toda ésta temporada. James Milner tendría que dejar el terreno de juego por haber sufrido una lesión muscular, y aunque lo trató, no logró seguir en el terreno de juego. El que entraba, era Thiago Alcántara.
Cerca del término del primer tiempo, se prendía el partido, pues lo locales, ya habían encontrado arco, pero ate un gran Alisson, y un travesaño, se perdía la oportunidad de tener la oportunidad de grito de gol. Vardy era el gran rematador, pero no encontraba el gol.
Terminaba los primeros 45 minutos en el King Power Stadium. Un primer tiempo que durante muchos minutos, dejó mucho que desear para lo que esperábamos por parte de éstos equipos, pues las oportunidades creadas escaseaban. Pero los últimos 5, dejaban una muestra clara de lo que nos podía esperar la segunda mitad.
Arrancaba la segunda mitad, al campo, saltaban los mismos 22 hombres que habían concluido el primer tiempo. Esperábamos durante el transcurso de la segunda mitad, tuviéramos la oportunidad de un grito de gol, y mejorar el partido.
Al 56, pasaba la mejor jugada de los primero 15 minutos del segundo tiempo. Tras un tiro libre de falta, Alexander-Arnold, le pega desde una considerable distancia, y el balón, se acercaba peligrosamente al arco, pero se encontraba con el poste, y se iba afuera. Añ 57, empezaba a tomar ritmos el partido.
Minuto 67 y al fin teníamos el primer grito de gol. Una grandísima jugada de Firmino en el área, que con un taconazo, deja el balón al egipcio Mohamed Salah, que de primera intención, con la izquierda, la cruza al otro lado de la portería, y así, marcar el 0-1. Al 68, ya lo ganaban los de Klopp tras una increíble jugada y un golazo.
Tras un poco más de 10 minutos, llegaba el empate en el marcador, pues tras un tiro libre, Maddison la mandaba al fondo de las redes para marcar el empate en el marcador. Golazo que era revisado por posible fuera de juego, pero el VAR, decidía que sí contaba, y cerca de los 10 del final, llegaba el empate para poner intensos los últimos 10 minutos.
Y tras unos minutos después, llegaba la remontada increíblemente. El arquero Alisson, salía a cortar una jugada que parecía tranquila, pero erraba la pierna, y dejaba el balón al goleador de los Foxes, Jamie Vardy, que quedaba totalmente solo contra la portería y la mandaba al fondo de las redes. Al 81, Liverpool estaban dejando ir los 3 puntos.
El partido ya era una locura en los minutos finales. Al 85, Barnes se sumaba a los goleadores del encuentro. La jugada empezaba en una recuperación y transición rápida de balón, que dejaba a Barnes solo contra Alisson, y de gran manera, vencía al arquero brasileño. El equipo de Rodgers, le daba la vuelta al marcador, y además, lo ganaban ya por dos goles de diferencia.
Y sin más jugadas importanes, y minutos en el reloj, terminaba el partido en el estadio del Leicester. Los locales, perdían durante la primera hora del partido, pero en los 20 minutos finales, lograron empatar, remontar, y hasta sacar una ventaja de dos goles. Los errores defensivos y ofensivos, le costaban los 3 minutos al cuadro dirigido por el alemán, que con gran enojo, veía como los suyos eran superados en 3 ocasiones.
Son éste marcador, Liverpool se quedaba cuarto lugar, y Leicester, lograba escalar hasta colocarse en el podio en la segunda posición, sólo por detrás del Manchester City. Todo esto, a falta de lo que pase en los próximos partidos.
