El día de hoy, el gobierno Australiano, a través de su mandatario Daniel Andrews, publicó el mandato de un aislamiento social obligatorio de 5 días, todo esto tras encontrar un brote de COVID en un hotel de Melbourne, que es también casa del Australian Open. En pleno encuentro de Djocovic y Fritz, la afición tuvo que ser desalojada en obediencia ante el mencionado comunicado de cuarentena obligatoria, por lo que ahora el Australian Open se celebrará a puerta cerrada e incluso hay quien teme de su continuación.
Debemos recordar que en menos de un mes se celebrará en las mismas instalaciones la ATP Cup, y si este brote se convierte en un problema mayor, la disputa del torneo también se encontrará en el limbo.
Junto con los insultos y señas obscenas a Nadal, el desalojo de la afición en pleno partido, hacen de este abierto australiano uno de los más «memorables» en su historia.
