El día comenzaba con uno de los partidos más llamativos respecto a la jornada 23 de la Premier League. Anfield, sería testigo de un partidazo, ya que, Liverpool, recibía a Manchester City, en donde ambos saldrían a buscar la victoria desde el minuto 0.
Una de las cosas más llamativas respecto a éste duelo, será el enfrentamiento entre Klopp y Guardiola, ya que en conferencias de prensa previo al partido, el alemán se quejó por los descansos que tuvieron los del español tras el COVID-19. Pep no tardó en responder, y lo único que lograron, fue calentar los ánimos respecto a éste partido.
Liverpool arrancaba el partido en la cuarta posición, y en su historial, una mala racha de partidos en los que habían sido bastante inconsistentes, pero con éste duelo, tratarían de borrar su mal paso. Por otro lado, Manchester City llegaba como líderes de la competición, en donde además, habían logrado un total de 5 victorias seguidas.
Arrancaba el partido en Anfield. Desde los primero minutos se notaba la intensidad e intenciones de ambas escuadras. Al minuto 2, Thiago Alcantara se haría merecedor de la primera tarjeta amarilla, pues en una jugada, trató de sacarle el balón a Gundogan, pero el español sólo le llegaba a pegar al tobillo, y se ganaba la primera amarilla del partido.
El buen futbol en el centro del campo era evidente, pero las ocasiones en ataque eran escasas. Al minuto 25, el senegales, Sadio Mane, remataba de cabeza en el centro del área, pero su balón no tomaba la dirección adecuada, y el balón, se iba por encima del arco.
El partido empezaba a tener mejores oportunidades, y cerca de la media hora del encuentro, el brasileño Firmino, le pegaba al balón fuera del área una volea, pero el tiro, se encontró con su compatriota Ederson, que con buena técnica, la mandaba a tiro de esquina para evitar la caída de su portería.
A 10 minutos del final de la primera parte, un error de Fabinho, termina con una falta dentro del área, que sería pitada sin dudas, como penal sobre Sterling. El encargado de cobrar la pena máxima, sería Gundogan, que de manera espantosa, tiraba arriba del travesaño. El balón se iba, y con fortuna para los locales, el marcador seguía cero por cero.
Terminaban los primeros 45 minutos en Anfeld, los locales, habían tenido más jugadas de peligro, pero la más cercana al gol, fue el penal a favor de los de Guardiola. Con eso, el marcador seguía igualado a cero, pero se esperaba en la segunda parte, ambos salieran llenos de energía para llevarse los 3 puntos.
Comenzaba la segunda mitad, al campo, saltaban los mismos 22 hombres que habían comenzado éste compromiso, esperábamos la segunda parte fuera mucho mejor con la primera, y tener la posibilidad de tener un grito de gol.
Apenas nos estábamos acomodando para disfrutar de la segunda mitad, cuando el que anteriormente estaba siendo villano, Gundogan, marcara el primero del partido. El alemán aprovechaba el rebote del tiro de Foden, que le queda a su pierna hábil y sólo la empujaba para abrir el marcador.
Al 61, las cosas estarían por igualarse. Una jugada donde Rúben Días comete un error defensivo, Salah roba el balón y es derribado en el área, y el juez, marca la pena máxima. El encargado de cobrar el penal sería el mismo Salah, y el egipcio con gran técnica, engaña al portero y la manda al fondo de las redes. Al 63, “Los Reds”, marcaban el tanto del empate.
71 minutos habían pasado y las redes volvían a moverse. El inglés, Stones, remataba lanzándose para alcanzar el balón tras un lanzamiento de falta, pero desafortunadamente, el zaguero central se encontraba en fuera de juego, y su tanto quedaba anulado. El marcador seguía empatado con el 1-1.
Tan sólo dos minutos después, el que estaba siendo el héroe y villano, marcaba el segundo a su cuenta y el tercero del partido. Error en la salida del arquero que era bien aprovechado por el City. Foden recupera, desborda, y manda el centro raso al cual llegaba Gundogan para marcar el 1-2, y marcar su segundo gol en el encuentro.
Cerca del minuto 80, el marcador volvía a tener alteraciones. De nuevo, el arquero Alisson, cometía un error en la salida que era bien aprovechado por Bernardo Silva, que la picaba para encontrar a Sterling, que sólo remataba de cabeza para marcar el 1-3 a favor de los visitantes.
El partido ya se estaba convirtiendo en una goleada, y ahora, el encargado de marcar, fue el juvenil Foden. Que recibía en la banda, y al estilo de “Roben”, recortaba al centro y tiraba al arco. Imposible reacción para Alisson, que sólo la veía pasar. Al 83, “Los Citizens” marcaban el 1-4.
Sin más minutos en el marcador, terminaba el partido. Manchester City le había pasado por encima a Liverpool en su casa con un contundente marcador de cuatro goles por uno a favor de los visitantes.
Guardiola le ganaba el duelo técnico a Klopp, quienes le podían ir diciendo adiós a ganar el torneo liguero, ya que la diferencia empezaba a ser notable. Los “Blues”, seguían primeros con 50 puntos y un muy buen fútbol. Los de Merseyside, se quedaban con 40 puntos y en la misma cuarta posición.
