
Por: Axel Petlacalco
A base de agallas y con más corazón que futbol, los Rojinegros consiguieron empatar su partido de la fecha 5 ante Santos. Fiel a su estilo, haciendo sufrir a su afición hasta el final, los rojinegros consiguieron vencer en la última jugada a la muralla Acevedo y marcar su primer gol en lo que va del torneo.
Tempranito en el juego, el conjunto lagunero abrió el marcador. Apenas al minuto 10, Ignacio Jeraldino se encontró con balón dentro del área, intentó definir, pero terminó por sacar una diagonal que llegó a los pies de Omar Campos. El juvenil delantero se acomodó a perfil izquierdo y sacó un remate cruzado para vencer a Camilo Vargas.
Atlas comenzó a remar contracorriente y empezar a lidiar con su dolor de cabeza que es la contundencia y creación de oportunidades frente al arco rival. Renato Ibarra fue el primero en tocar la puerta de Carlos Acevedo con un remate de media distancia. Poco después, el susto fue mayor, porque el ecuatoriano aguantó la carga de Matheus Doria y de no haber abanicado, quizá hubiera vencido el gran achique del guardameta lagunero.
Antes del medio tiempo, Víctor Malcorra sacó un zapatazo de pierna zurda, pero nuevamente apareció Acevedo para contener el peligro.
Para la segunda mitad, los de Jorge Almada le cedieron toda la iniciativa al rival y esto derivó en que nuevamente se tuviera que agrandar la figura de su portero, quien salvó del empate a su equipo en al menos en 4 ocasiones. Los Zorros no daban crédito a las grandes intervenciones del joven guardameta, pero no dejaron de insistir y en el último suspiro, la fortuna les sonrió. Jonathan Herrera, quién sabe cómo y quién sabe con qué, terminó por empujar un balón que dramáticamente se fue botando hacia la portería, Ronaldo Prieto no alcanzó a rechazar la redonda que por milímetros rebasó la línea de gol.
De esta manera, a Santos se le escapó la posibilidad de saltar al liderato, mientras que los rojinegros siguen navegando en la parte baja de la tabla.
