Por: Andrés Arreola // Fotografía: MARCA

El encuentro de ida de la semifinales de Copa Italiana entre Napoli y Atalanta no dejó goles en el rebautizado Estadio Diego Armando Maradona. El mexicano Hirving Lozano participó 80 minutos y todo se definirá en la vuelta. Cabe destacar que en la otra llave, la Juventus se fue de Milán con ventaja de 2-1, instalando pie y medio en la final.

Saltaron al campo de juego los protagonistas y rápidamente se puso el balón a rodar. Atalanta comenzó ejerciendo una fuerte presión en la salida napolitana provocando despejes. Napoli no se notó incómodo con este arranque de partido, pues en los primeros minutos generaron acciones de peligro, detenidas por la defensa o el arquero rival.

Atalanta respondió con latigazos en los que el arquero local tuvo que intervenir para mantener el cero en su puerta. Posteriormente bajaron las revoluciones del encuentro y Napoli logró manejar el balón y salir sin problemas desde atrás. El resto del segundo tiempo fue de alternancias de manejo del partido, con muchos tiros pero pocos precisos, por lo que el empate se prolongó hasta el descanso.

Comenzó la segunda mitad y Atalanta comenzó como terminó la primera parte; atacando, tirando y exigiendo a Ospina, quien fue factor. Posteriormente, los de Gasperini renunciaron a la presión alta y el encuentro cayó en un bache de emociones en el que se presentaron más faltas y tiros de esquina que juego fluído.

Cercanos los 25 minutos restantes, ambos equipos decidieron refrescar la dinámica del partido y realizaron sustituciones. Tras los cambios, Atalanta seguía llegando más, con mayor posesión de balón pero sin una correcta definición en las jugadas.

Llegaron los últimos 10 minutos del encuentro y parecía que el empate no quedaba mal para ninguno. Atalanta intentó apretar en los minutos finales, buscando el error que les diera la ventaja rumbo al juego de vuelta pero no tuvieron éxito. Fue así que no se movió el marcador tras 90 minutos y todo se definirá en Bergamo la próxima semana. Hoy propuso Atalanta, aguantó Napoli con Ospina, pero no hubo emociones.