31 de enero del 2021, y nos esperaba lo que sin saberlo, sería un partidazo. Se enfrentaban dos de los mejores equipos actuales de la Serie A, Atalanta, recibiría al equipo de Lazio, donde ambos, buscarían una victoria para meterse en la lucha por el título liguero.

Jornada 20, y ambos clubes, llegaban con el sueño de llevarse los 3 puntos, para así, asegurar su estadía en puestos europeos, y de ésa manera, comenzar a pensar en la lucha por el título que todos anhelan. Pero la gloria, sería sólo para unos ésta vez.

Ambos equipos venían de ganar y gustar en la jornada 19, pero en especial, Lazio llegaba con una racha de victorias que no se le veía ya en un tiempo. Determinantes en el partido, serían la partida del ‘Papu’ Gómez, quien deja al club de Atalanta. Y Lazio, de la mano de Immobile, buscarían aprovechar la caída anímica por la partida del capitán argentino de sus rivales.

Arrancaba el partido, y cuando apenas nos estábamos acomodando para disfrutar de él, Adam Marušić, sorpendía con golazo. El jugador serbio, tomaba el balón desde fuera del área, y con un derechazo, mandaba el balón a la escuadra superior derecha, donde el arquero, vería imposible la llegada, y con eso, poner a los suyos arriba en el marcador. Minuto 3, y Lazio ya ganaba el encuentro.

El partido era un Iličić vs Lazio, pues el jugador serbio, era el que trataba de llevar a los suyos en busca del gol, pero no vería ayuda ésta vez de sus compañeros. Aun así, los dominantes claros eran “Las Águilas”, quienes incluso en el minuto 32, por parte esta vez de Milinković-Savić, con un remate de cabeza, volverían a encontrar portería, desafortunadamente, el balón se iba al poste, y se salvaban los locales del segundo.

Sin más que agregar, el partido cumplía los primero 45 minutos, y nos íbamos a los vestidores. Esperábamos el segundo tiempo fuera igual de entretenido que el segundo, y tuviéramos la oportunidad de tener aún más gritos de gol.

Comenzaba la segunda mitad en Atleti Azzurri, Gasperini ejercía un cambio, con la esperanza de que los suyos tuvieran mejor ataque. El que ingresaba era Malinovsky, y el sacrificado, Ruggeri.

6 minutos comenzados el segundo tiempo, fueron los que le bastaron a los visitantes para hacer el segundo en el marcador. Ésta vez, el encargado de sumar al luminoso, fue el argentino Joaquín Correa, quien tras una muy buena peinada de Immobile, quedaba sólo contra el arquero. El argentino, con clase, se burlaba al guardameta, y de zurda, empujaba el balón al fondo de las redes. Al 51, los “Blanquicelestes”, ya lo ganaban 0-2.

Los visitantes no bajaban los brazos, y querían más que sólo el 0-2. Tal fue el caso, que al minuto 71, Immobile hacía el tercero para los suyos, pero poco les duró la celebración, porque el VAR, había determinado correctamente, que el italiano se encontraba en posición adelantada. Gasperini se veía superado por Inzaghi, y el marcador seguía 0-2.

8 minutos después, los “Oróbicos”, al fin parecían despertar, y Muriel, remataba de zurda cruzado frente al arco. Desafortunadamente, el balón se cruzó tanto que se encontró con el poste, y aunque contradictorio, con suerte, Pasalic encontraba el rebote y mandaba a guardar el balón. Cerca del final, los locales trataban de despertar, y ya ponían el 1-2 en el marcador.

La alegría y esperanzas de ganar el duelo, les duró poco a los Negriazules, porque al 82, Lazio ponía el 1-3 definitivo. El encargado fue Vedat Muriqi, quien encontraba el balón totalmente sólo contra la portería, y con un toque sencillo, la mandaba al fondo. Asistencia de Andreas Pereira, quienes daban la victoria a su equipo por 1-3.

Aunque los locales lo intentaron, no volvieron a encontrar el gol en los minutos finales. Y así, se cumplían los 90 minutos, y el silbante, daba el pitido final que marcaba la victoria para Lazio.

Los de Roma, volverían a casa con los 3 puntos en el bolsillo. 3 puntos fundamentales que les permitían ubicarse en la quinta posición con 37 puntos. Por su parte, Atalanta se quedaba con 36 en la sexta posición, habían perdido la oportunidad de meterse a puestos de Champions.