Por: Daniel Gallegos / @DanGallegos12
El fútbol americano es un juego de conjunto en el que 11 guerreros se unen para lograr un objetivo y cual reloj suizo cada una de las piezas debe de trabajar de manera adecuada y cumplir una función para un óptimo rendimiento colectivo. No obstante, siempre existe un elemento cuya labor sobresale de entre los demás: el quarterback.
Durante los 101 años de historia de la NFL han aparecido mariscales de campo excelentes que han robado los reflectores, pero lo que ha hecho Tom Brady no tiene precedentes. El veterano ha conseguido asegurar su décima aparición en un Super Bowl con el triunfo de Tampa Bay sobre los Packers el pasado domingo, una estadística fuera de serie que representa que ha sido campeón de su respectiva conferencia el 47% del total de sus temporadas como profesional, por esta razón repasaremos lo más importante del egresado de Michigan en los super domingos.
Super Bowl XXXVI
En su segunda temporada en la NFL, Brady tuvo la oportunidad de subir al puesto titular de los New England Patriots a raíz de la lesión de Drew Bledsoe en la semana 2 ante los Jets. Una unidad defensiva respetable y un ataque balanceado llevaron a los Pats a disputar el Super Bowl contra los Rams en ese entonces de St. Louis. La actuación de Tom fue decente y con un último drive ayudó a poner en posición a Adam Vinatieri para ganar el partido con un gol de campo. Brady fue nombrado MVP del juego.

Super Bowl XXXVIII
Un par de años más tarde, Brady llevaría de nuevo a los Patriots al gran juego, con un registro de 354 yardas, tres anotaciones y una intercepción, New England ganó su segundo campeonato venciendo 29-32 a los Panthers de Carolina con otro gol de campo de Vinatieri en los instantes finales del encuentro. Brady volvió a ser nombrado MVP.

Super Bowl XXXIX
En la siguiente campaña refrendaría el título ante Andy Reid y sus Eagles de Philadelphia. Un primer medio que se marchó con pocos puntos se compensó en el complemento y los Patriots se llevaron su tercer trofeo Lombardi en cuatro años, empezando la primera dinastía del siglo XXI. Los números de Brady fueron de 236 yardas por pase y dos anotaciones, aunque el MVP del partido fue el receptor abierto Deion Branch, la actuación del #12 fue de gran ayuda en la obtención del título.

Super Bowl XLII
El que quizás ha sido el golpe más duro en la carrera de Tom Brady se dio en la edición 42 del Super domingo, los Patriots llegaban al juego buscando ser el segundo equipo que se coronaba sin perder un solo partido en la campaña, algo que solamente los Dolphins de Miami en 1972 habían podido lograr. Sin embargo, en frente se toparon contra unos Giants motivados, con un Michael Strahan iluminado y un golpe de suerte con la milagrosa recepción de David Tyree, los neoyorquinos se llevaron la victoria en la que ha sido la mayor sorpresa en la historia de la NFL.

Super Bowl XLVI
Parecía que Brady y los Patriots obtendrían por fin la revancha contra Eli Manning y sus Giants, pero el resultado volvió a ser adverso, un juego ríspido, con pocas emociones que se definió también con una difícil atrapada de Mario Manningham y errores de la ofensiva de New England que dejaron escapar el partido y los pupilos de Tom Coughlin le propinaron a Brady su segunda derrota en el juego grande.

Super Bowl XLIX
Un electrizante duelo ante los campeones defensores, Seahawks de Seattle, se vivió en el estadio de la universidad de Phoenix, lugar donde Brady sufrió en 2007 su primera derrota en un Super Bowl. Un juego de muchos puntos y emociones al por mayor que terminó definiéndose con una intercepción del esquinero Malcom Butler sobre Russell Wilson en los instantes finales, cuando parecía que Seattle se haría del bicampeonato, fueron los Patriots que se impusieron y Brady consiguió por fin su cuarto anillo de campeón que por nueve años se le había negado. 328 yardas, 4 TD y 2 INT, le valieron al quarterback ser nombrado el MVP del partido.

Super Bowl LI
Una vez hubo empatado en campeonatos conseguidos a su ídolo de la infancia, Joe Montana, la estrella de los Patriots continuaba sumando participaciones en el juego grande, y este en particular, considerado para muchos el mejor Super Bowl de la historia, fue la muestra perfecta de su sed de triunfo. 40 minutos desastrosos tenían a New England contra las cuerdas ante los Falcons, perdiendo 28-3, Brady y compañía se repusieron de semejante déficit y terminaron consagrándose en tiempo extra por 28-34. El quarterback se hizo de su cuarto reconocimiento como MVP del Super Bowl y quinto campeonato en su trayectoria profesional, sin duda, el pináculo de su carrera.

Super Bowl LII
La oportunidad de ser bicampeón por segunda ocasión en su carrera se vio esfumada cuando se toparon con los Eagles de Philadelphia, fue un duelo de muchos puntos que será recordado por la ejecución de la Philly Special, jugada que fue clave para que el equipo de Doug Pederson se llevara a casa el Vince Lombardi.

Super Bowl LIII
En un duelo que de emocionante tuvo poco, los Patriots volvieron a derrotar a los Rams de Los Angeles, ahora por marcador de 3-13. Allí Brady supo imprimir su sello característico y apareció cuando su equipo más lo necesitaba, de esta manera las dudas sobre si Tom era el mejor mariscal de campo de la historia se disipaban aun más con la obtención de su sexto anillo de campeón, algo que ningún jugador había conseguido desde la fusión de la AFL y la NFL.

