Por: Daniel Gallegos / @DanGallegos12
Contra los pronósticos los Buccaneers de Tampa Bay se metieron a la gélida tundra que es Lambeau Field, casa de los Packers de Green Bay, y se llevaron el triunfo en la final de la conferencia Nacional por marcador de 31-26. Tampa estará en el Super domingo por segunda ocasión en su historia y por primera vez un equipo disputará el trofeo Vince Lombardi en su propio estadio.
Con la primera serie ofensiva, los Buccaneers dieron el primer golpe con una recepción de Mike Evans en las diagonales, en un pase perfecto de Tom Brady, que hacía su aparición 14 en un juego de campeonato de conferencia, aunque debuta a en este rubro en la conferencia Nacional.
La presión sobre Aaron Rodgers funcionaba a favor de la defensa de Tampa Bay que registró dos capturas en el primer cuarto, pero el principal candidato para jugador más valioso de la campaña despertaría con un pase largo que Valdes-Scantling completó para empatar el partido.
Sin embargo, cinco jugadas le bastaron a Brady y compañía para regresar a tener la ventaja en el partido. Una jugada grande de Chris Godwin en tercera oportunidad puso a los Bucs muy dentro de territorio de Green Bay y Leonard Fournette puso el ovoide en la zona prometida con su acarreo de 20 yardas.
Justo antes del descanso, Aaron Rodgers fue interceptado al buscar a Valdes-Scantling y dejó a los Bucs en buena posición de campo a falta de 20 segundos por jugar. Una jugada magistral llamada por Arians le dio una anotación más a su equipo, esta vez con Scott Miller como protagonista. Así se iban al medio tiempo.
Parecía que las esperanzas de Green Bay se hundían cuando Aaron Jones perdió el ovoide nada más empezar el tercer período y Tampa capitalizó el error del corredor con una anotación más por la vía aérea, ahora por parte de Cameron Brate. A partir de ese momento, la ofensiva de Rodgers se encendió y produjo un par de touchdowns, obras de Lazard y Davante Adams.
El momento de gracia estaba con los cabezas de queso, la unidad defensiva despertó y contuvo a Brady, a quien interceptaron en dos oportunidades a inicios del último cuarto cuando ya tocaba las puertas para volver a sumar puntos a su causa, pero Green Bay no las pudo traducir en puntos y al final una dudosa decisión del coach Lafleur al mandar a patear un gol de campo en vez de ir por la anotación estando abajo por ocho puntos, les costó el partido y el pase al Super Bowl.
