Siempre visitar la Arena Cerdeña es un trámite complicado, para cualquier equipo de la Serie A por muy buena racha que pudiera venir atravesando.

Tras la victoria del Inter en el Derbi de Italia de dos tantos sobre cero frente a la Juventus, parecía que los Rossoneri llegarían con cierta presión a este encuentro, puesto que de no ganar, habría un empate matemático en la cima del campeonato italiano.

Pocos minutos tuvieron que pasar para que el equipo de Stefano Pioli comenzará a liderar en el marcador. Fue al minuto 4 cuando entre Brahim Díaz y Zlatan, tras un desmarque del español y una inteligente habilitación para el delantero sueco, que todavía no hacía contacto con el balón, consiguiesen un importante penal para el equipo visitante. Contrario a lo que todos pensamos, fue el sueco quien decidió cobrar la pena máxima, misma que terminó dentro del marco de Alessio Cragno.

Pese a no liderar en el trámite, que estuvo lleno de imprecisiones de ambos equipos y de aproximaciones que no complicaron a los guardametas, los líderes pudieron y supieron sufrir, esfuerzo que quedó recompensado al minuto 52, con otro tanto de Ibrahimovic tras una auténtica obra de arte de asistencia de Davide Calabria.

Con este resultado, AC Milán seguirá liderando la tabla con 43 unidades, tres más que el Inter de Antonio Conte y a 9 unidades del tercer lugar Nápoli. Parece ser que, de no existir tropiezos torpes frente a equipos que no deberían ser mayor complicación, serán los dos equipos de Milán quienes decidirán la Serie A de este año.