Por: Saúl Rodríguez/@SaulRG_21
Segundo partido de postemporada, y segunda victoria para los Buffalo Bills. Los campeones de la AFC East derrotaron 17-3 a los Baltimore Ravens, en un partido donde su defensa supo contener a Lamar Jackson y no necesitaron de la ofensiva explosiva comandada por Josh Allen para sacar el resultado del Ralph Wilson Stadium, que les da la posibilidad de disputar nuevamente el pase al Super Bowl por la AFC desde aquel 1994 cuando derrotaron a los Kansas City Chiefs.
La primera mitad no fue precisamente la clase de entretenimiento que la NFL está acostumbrada a brindar. Sin embargo, para el tercer y último cuarto llegaron los puntos y las jugadas que hacen sufrir hasta a los aficionados que no son de los equipos que están en el terreno de juego, aunque, seamos sinceros, tampoco fueron tantas.
Es extraño ver fallar a Justin Tucker, un pateador de Pro Bowl que llegó a tener una marca de 70 goles de campo consecutivos dentro de la yarda 40. Pero a veces, los equipos especiales o el clima hacen de las suyas. En este caso, la madre naturaleza impidió que los Ravens tomaran la delantera. En su serie inicial, movieron el balón hasta la yarda 23 de Buffalo, pero en su intento de 41 yardas, se fue desviado a la izquierda y pegó en el poste por culpa del fuerte viento que atravesaba el estadio Ralph Wilson.
Por otro lado, el novato Tyler Bass puso en la pizarra a Buffalo con su FG de 28 yardas, precedido de una terrible patada de despeje de Baltimore que los dejó en una gran posición de campo. Sumado a eso, por esta jugada los Bills avanzaron otras 15 yardas por el brutal, excesivo y por demás peligroso golpe a Josh Allen.
Ya en el segundo cuarto, Bass falló su segundo intento de la noche, ahora de 43 yardas y el viento seguía haciendo de las suyas en contra de los pateadores. De goles de campo iba la cosa y Justin Tucker tuvo una nueva oportunidad; no era fácil con las condiciones climatológicas y era una distancia considerable (46 yardas), pero terminó reventando el poste derecho en una noche que, hace años, hubiera sido impensable para el pateador de los Ravens.
Posteriormente vimos 11 minutos de defensivas y despejes que fácilmente podrían ser empleados como remedio para el insomnio. Faltando 8 segundos, el buen Tucker aplicó el famoso dicho de «la tercera es la vencida»: le metió todo el ímpetu a su patada y logró vencer al viento para conectar su FG de 34 yardas y mandar el partido empatado al descanso, con un sorprendente 3-3.
Finalmente y para el beneplácito de los televidentes, la anotación de 7 llegó en la primera serie del tercer cuarto. Los Bills arrancaron desde su yarda 34 hasta la zona prometida, culminando su serie con la conexión Allen-Diggs, con un pase de 3 yardas que puso arriba a Buffalo 10-3 con el extra incluido de Tyler Bass.
Los Ravens también despertaron y con 9:25 en el reloj iniciaron un drive que se consumió prácticamente todo lo que quedaba del tercer cuarto. Entre pases cortos y acarreos se instalaron en zona roja hasta llegar a 1ero y gol en la yarda 10 de Buffalo. Luego de una accidentada primera oportunidad y una segunda sin ganancia, llegó la tercera y 9 para la anotación. Un pase de Lamar Jackson a la zona del centro buscando el empate… terminó en manos de Taron Johnson, que se escapó la ridícula cantidad de 101 yardas hasta las diagonales para concretar el pick-six y la ventaja de 17-3 para los Bills.
De potencialmente igualar el marcador a estar abajo por dos anotaciones. Este fue tan solo el comienzo del fin de Baltimore. Como si este balde de agua fría no fuera suficiente, en la siguiente serie el centro Mekari voló a Lamar Jackson, que en su intento de controlar el balón terminó lanzando el balón a cualquier lado y tuvo que abandonar el juego hacia el protocolo de conmociones tras un duro golpe de la defensa de Buffalo, que lo marginó de poder volver al encuentro.
Tyler Huntley, novato egresado de Utah, tomó los controles de la ofensiva y estuvo a punto de hacer una jugada grande con Hollywood Brown, pero voló a su receptor en una cuarta oportunidad que hubiera representado el touchdown para intentar el regreso. Huntley llevó a Baltimore a zona de gol en su siguiente serie, pero tampoco fue capaz de poner puntos en la pizarra y el marcador ya no se movió.
Luego de un par de primeros y dieces, Josh Allen solo tuvo que poner rodilla en tierra para sellar la victoria y el boleto para la Final de Conferencia de la AFC, donde esperan rival entre los Kansas City Chiefs y los Cleveland Browns. En caso de que avance Cleveland, Buffalo será el anfitrión para conocer al campeón de la AFC, mientras que si los Chiefs son los vencedores, viajarán a Arrowhead para definir al representante de la conferencia en el Super Bowl.
