Por: Saúl Rodríguez/@SaulRG_21
Con la victoria 52-24 del lunes por la noche sobre los Ohio State Buckeyes, llegó el campeonato número 13 en la historia de Alabama y el séptimo del head coach Nick Saban (sexto con el equipo), en una temporada que se vio severamente afectada por la pandemia y que el Crimson Tide supo aprovechar al máximo para terminar invictos la temporada y con un trofeo más en sus vitrinas.
Con uno de los rosters más completos y un entrenador del calibre de Saban, el camino al juego por el campeonato lo pasaron prácticamente sin despeinarse. 10 victorias consecutivas en temporada regular, incluyendo una apaleada 63-3 a los Kentucky Wildcats y siempre con triunfos por doble dígito, le permitió al equipo llegar al SEC Championship Game en Atlanta, Georgia, donde se toparon con unos aguerridos Florida Gators a los cuales vencieron 52-46, en lo que fue la victoria más apretada para Alabama en la temporada.

Una vez superada la «final de su conferencia», avanzaron a las «semifinales» nacionales, donde en el Rose Bowl se toparon con el sembrado #4, Notre Dame. El partido fue disputado en Arlington en el estadio de los Dallas Cowboys y los pupilos de Saban salieron con la victoria 31-14, resultado que les dio el derecho de disputar el título nacional ante Ohio State, que sorpresivamente eliminó al Clemson de Trevor Lawrence en la otra semifinal.

Finalmente, el pasado lunes ambos equipos se vieron las caras en el Hard Rock Stadium en Miami, Florida. El Crimson era favorito por 7.5 puntos ante su rival y no se quedaron atrás en cubrir la línea con el marcador final 52-24. La gran historia de la noche fue nuevamente el receptor DeVonta Smith, que en su último partido de fútbol colegial registró 215 yardas, 12 recepciones y 3 TD, todo esto en la primera mitad, ya que tuvo que salir lesionado y no regresó al juego. Una locura, vaya.
Fue así como Alabama se proclamó campeón del fútbol colegial, con una temporada invicta en la cual supieron aprovechar mejor que sus rivales las condiciones que dejó la pandemia a su paso. Muy probablemente veamos a Mac Jones y a DeVonta Smith irse en las primeras selecciones del Draft 2021 de la NFL, y qué mejor manera de hacer la transición a lo profesional que con un campeonato bajo el brazo.
