Por: Saúl Rodríguez/@SaulRG_21

El posible caballo negro de la postemporada hizo la tarea en Nashville y ya está en la ronda divisional. Los Baltimore Ravens fueron a derrotar a domicilio a los Tennessee Titans 20-13 con una gran actuación de su defensa, que fue capaz de contener a Derrick Henry y consiguió una intercepción a la hora buena para sellar la victoria.

No fue fácil para Lamar Jackson y compañía, que inició el partido con una intercepción y parecía que el destino de su equipo sería el mismo que el de la ronda divisional de 2020, cuando los Titans fueron a eliminarlos en Maryland. Sin embargo, lograron despertar a tiempo y dominaron las trincheras para obtener el triunfo. Los primeros en pegar fueron los Titans por conducto de A.J. Brown, quien tuvo su primera recepción de touchdown a los 5:39 del primer cuarto tras un pase de 10 yardas de Tannehill.

Fue un arranque complicado para Baltimore y así lo reflejó Lamar Jackson, que en la serie siguiente lanzó un envío totalmente descompuesto que terminó en las manos de Malcolm Butler, provocando así la primera entrega de balón del partido. La intercepción no trajo consecuencias graves para los Ravens, que fueron capaces de limitar el daño a un gol de campo de Stephen Gostkowski de 45 yardas para aumentar la ventaja de Tennessee 10-0.

Luego del terrible inicio de los pupilos de John Harbaugh, las cosas cambiaron un poco en el segundo cuarto y lograron hacerse presentes en el marcador con un gol de campo de Justin Tucker de 33 yardas tras una serie que llegó a estar en la zona roja de Tennessee. La defensa pudo detener a Henry y amigos y Lamar Jackson tuvo de nuevo el balón. El MVP del 2019 montó una serie que parecía que no tendría frutos, pero aprovechó su talento y la oportunidad que le brindó la defensiva rival y se escapó 48 yardas hasta las diagonales para el empate 10-10 con 2:32 por jugarse.

Ambas escuadras tuvieron una última serie antes de llegar al medio tiempo, pero fueron incapaces de mover las cadenas y tras una lluvia de pañuelos previos a que el reloj se consumara, el partido se fue al descanso con el empate a 10.

El inicio del tercer cuarto fue muy distinto para Baltimore, que con su serie inicial lograron darle la vuelta al marcador. Desde su yarda 23, recorrieron 77 yardas y consumieron casi 6 minutos para conseguir el touchdown por la vía terrestre, con un acarreo de 4 yardas de J.K. Dobbins que le dio la ventaja por primera vez en el partido a los Ravens.

Las defensas volvieron a cerrarse y no permitieron anotaciones de 7 puntos. Los Titans se acercaron con un gol de campo de Gostkowski de 25 yardas luego de que no pudieron concretar el touchdown dentro de la yarda 10 de Baltimore, poniendo el marcador 13-17 al inicio del último cuarto. Los Ravens tuvieron la oportunidad de volver a distanciarse a 7 puntos, pero en una de esas cosas extrañas que tiene la NFL, Justin Tucker falló el intento de FG de 52 yardas. Minutos más tarde, Tucker se redimió y ahora sí hizo efectiva su patada de 51 yardas para poner el marcador 20-13 con 4:23 en el reloj y el preámbulo de un cierre dramático.

Tennessee inició en su yarda 21 el intento por empatar el encuentro, donde llegaron hasta su propia yarda 37 antes de que se consumara su desgracia. Tras la pausa de los dos minutos, un intento de pase en 2da y 5 de Ryan Tannehill terminó en las manos de Marcus Peters luego de la caída de su receptor, que significó el fin del encuentro y la eliminación de los Titans.

Finalmente Lamar Jackson obtiene un triunfo en postemporada, quitándose esa loza de la espalda que significaba brillar en temporada regular pero no poder sacar el resultado en playoffs. Ahora, los Ravens están a la espera de conocer hacia donde deberán viajar para su siguiente partido, ya que si Pittsburgh vence a Cleveland, su viaje será a Kansas City. En caso de que los Browns sean los ganadores, deberán tomar un avión hacia Buffalo para enfrentar a los Bills de Josh Allen.