Después de una larga espera, que difícilmente se podrá catalogar como necesaria, el cuadro femenil perteneciente al FC Barcelona, pudo disputar un encuentro liguero en la cancha del Camp Nou.
El último encuentro de la escuadra catalán en este campo data del año 1970, e incluso en ese entonces, no se pudo considerar un encuentro oficial debido a que sólo se obtuvo permiso de la directiva para ocupar el rectángulo verde, mas no para utilizar la indumentaria blaugrana como uniforme.
Fue un aplastante 5-0 el marcador final sobre el Espanyol, en una versión más del Derbi catalán. También en la rama femenil existe una abismal diferencia entre ambas escuadras.
Posterior al encuentro, el entrenador del equipo mencionó que las jugadoras probablemente «vieron horas y horas a sus referentes del cuadro varonil», es claro que, al tener una ventaja temporal sumamente grande respecto al fútbol femenil, sea este más visto y laureado, pero ya ha llegado el momento de separar ambas ramas. Ni lástimas ni admiraciones excesivas. El futbol femenil debe abrirse paso y forjar su propia historia, con referencias, sí, pero no con dependencia, la cual fue quizá la razón de mayor peso para una dilación tan larga para volver a ocupar esta mítica cancha.
