Por: Saúl Rodríguez/@SaulRG_21
Se disputó el partido 256 del 2020 en la NFL con un triste Washington Football Team vs Philadelphia Eagles con un boleto a la postemporada en disputa para el equipo sin nombre. Philadelphia compitió dos cuartos hasta que Doug Pederson evidenció que el tanking es legítimo y Philly nos brindó un espectáculo deplorable y que queremos olvidar rápidamente. Con los boletos a playoffs ya repartidos, los equipos eliminados preparando las vacaciones y la afición lista para la parte más emocionante de la temporada, hacemos un recuento de algunos sucesos que marcaron esta atípica temporada de fútbol americano.

El debut de una generación brillante de quarterbacks
Cuando en el Draft 2020 sonaron los nombres de Joe Burrow, Tua Tagovailoa y Justin Herbert, la afición en general esperaba grandes cosas de estos jóvenes prospectos de la posición. Sin embargo, antes de iniciar la temporada, solo el destino de Burrow con los Cincinnati Bengals estaba decidido, confirmado como el titular para encarar el 2020. El egresado de LSU tuvo buenos números con el equipo hasta que en la semana 11 se rompió la rodilla en el partido ante el Washington Football Team, alejándolo de las canchas hasta la temporada 2021.
Tagovailoa tuvo que esperar hasta la semana 6 en el encuentro entre los Miami Dolphins y los New York Jets, donde restando poco más de dos minutos hizo su debut en la NFL supliendo al eterno Ryan Fitzpatrick en un partido que ya estaba decidido a su favor. Sorpresivamente, el head coach de Miami lo nombró titular para su siguiente partido y desde entonces, alternó la titularidad con Fitzpatrick, además de ser reemplazado a mitad de los partidos en lo que fue un carrusel de quarterbacks en el equipo de Florida. En la semana 17, Tua fue titular ante los Bills debido a un test positivo de Fitzpatrick, cargando con la responsabilidad de obtener una victoria para obtener el boleto a playoffs, pero fueron apaleados por Buffalo y así concluyó la temporada del hawaiano.

Por su parte, Justin Herbert fue un novato sensación que tomó los controles de los Los Angeles Chargers por obra del destino. Proyectado para ser el suplente de Tyrod Taylor, la sexta selección global del draft tuvo un pinchazo de suerte, literalmente. Apenas en la semana 2, Taylor fue inyectado en el pulmón por accidente, por lo que se vio imposibilitado para jugar ese partido, prácticamente mandando a la guerra a Herbert «en caliente» en contra de nada menos que los Kansas City Chiefs. Un touchdown, otro por tierra y una intercepción fueron sus registros en un partido ante los campeones que se fue hasta tiempo extra. Sin duda, un gran comienzo para un joven que entró «improvisadamente». Herbert terminó rompiendo el récord de pases de TD lanzados para un novato con 31 y un total de 4336 yardas aéreas, números que lo convierten en el candidato #1 para el premio al novato ofensivo del año. Si tan solo los Chargers no hubieran tenido a Anthony Lynn mandando las jugadas desde la banda, quizá hoy estaríamos viendo a Herbert prepararse para su debut en playoffs.
Las lesiones no dejaron en paz a la liga
Ya hablamos del caso de Joe Burrow, una primera selección global que se destrozó la rodilla en la semana 11 y no pudo regresar a los emparrillados en el 2020. Y así como el quarterback de los Bengals, la liga se vio azotada por una vasta cantidad de lesiones que le arruinaron la temporada a más de un equipo, y unos cuantos equipos de fantasy football. Recién comenzaban a establecerse cuando los San Francisco 49ers fueron a New York en la semana 2 a perder soldados cual batallón de primera línea. Nick Bosa, la piedra angular de la defensa y Solomon Thomas, quedaron fuera el resto del año; Jimmy Garoppolo y George Kittle salieron tocados y tuvieron dificultades durante toda la temporada y el cuerpo de receptores, línea defensiva, ofensiva, alas cerradas, vaya… en resumen, los 49ers tuvieron un hospital en todo el año.

Saquon Barkley, corredor estrella de los New York Giants, sufrió una rotura del ligamento anterior cruzado; Christian McCaffrey de los Panthers sufrió un esguince en el tobillo, Courtland Sutton, WR de los Broncos también pidió un nuevo ACL, Bruce Irvin de los Seahawks lo acompañó y en general las lesiones no dejaron en paz a los equipos… y apenas era la segunda semana. Otro caso muy sonado llegó en el encuentro entre los Dallas Cowboys y los New York Giants de la fecha 5 donde Dak Prescott , quarterback de Dallas, se fracturó y dislocó el tobillo derecho, poniendo fin a su temporada. Odell Beckham Jr. también tuvo que terminar anticipadamente su campaña con los Browns por un ACL y así podría seguir nombrando la cantidad de estrellas que no pudieron terminar la temporada 2020, pero se nos acaba el espacio de redacción.
El COVID… el maldito COVID
Muchas veces me he quejado y he maldecido al virus que nos tiene en una situación tan precaria. La NFL no estuvo exenta y la temporada estuvo en riesgo en unas cuantas ocasiones de las cuales no hubo grandes pérdidas que lamentar. Los primeros en meterle un susto a la afición fueron los Tennessee Titans, que tuvieron un brote por allá de finales de Septiembre e iniciaron la cascada de reacomodo de partidos que provocó que hubiera partidos en días inusuales. Poco a poco la liga encontró la manera de hacer caminar los encuentros semana a semana y fue hasta por ahí de la semana 10 cuando los Baltimore Ravens presentaron otro brote en el equipo que afectó hasta al propio Lamar Jackson, sin consecuencias graves para alguno de los afectados.

En general, la cantidad de jugadores que dieron positivo al virus fue bastante «razonable» si tomamos en cuenta el número de personas que conforman los planteles de cada equipo. Es verdad, la liga no estuvo exenta de incidentes que pusieron en peligro su desarrollo, pero de cierta manera se logró llegar a buen puerto para que aficionados, jugadores, directivos, y todos los involucrados en el ámbito, lograran disfrutar de una temporada sin precedentes de manera satisfactoria.
Los récords y marcas que se rompieron
No todo fue malo en el 2020. De hecho, hay muchas cosas buenas que algunos equipos celebrarán. Por ejemplo, Travis Kelce, ala cerrada de los Kansas City Chiefs, rompió el récord de yardas recibidas por un ala cerrada con 1416 y ahora se prepara en su semana de descanso para la ronda divisional tras haber obtenido e sembrado #1 con su equipo.
Ya lo mencionamos, pero Justin Herbert se hizo con el récord de pases de TD lanzados para un novato con 31.
El corredor estelar, superestrella y todopoderoso de los Tennessee Titans, Derrick Henry, ingresó al selecto club de los corredores que alcanzan superar las 2000 yardas terrestres en una temporada, con 2027.
Tom Brady registró su inicio 299 de temporada regular, superando a Brett Favre. Registró más de 40 pases de TD con los Bucs, convirtiéndolo en el primer jugador en tener más de 40 pases de anotación con dos equipos diferentes. Y Brady es también el primer QB en tener más de 40 envíos superando los 40 años. Vaya añito para el que es considerado el mejor de todos los tiempos por muchos.

Justin Jefferson de los Minnesota Vikings se convirtió en el primer receptor novato en la era del Super Bowl en finalizar con 1400 yardas por pase.
Los récords continúan en Tampa, ahora con Mike Evans, quien se convirtió en el único receptor en la historia de la liga en sumar campañas consecutivas con más de 1000 yardas por recepción desde que debutara en la NFL, con siete.
Los Cleveland Browns terminaron con su sequía de playoffs al lograr la victoria ante los Pittsburgh Steelers en la semana 17… al igual que los Tampa Bay Buccaneers (ya calificados previo a la semana 17), quienes junto a los Browns eran los dos equipos con las ausencias más prolongadas de postemporada. Ahora el récord lo poseen los New York Jets, que desde 2010 no están en los playoffs.
Los Miami Dolphins son apenas el segundo equipo (New England Patriots, 2012) que registra por lo menos un intercambio de balón durante cada uno de los 16 partidos disputados.
Esto no es un récord, pero cómo no mencionar la patética NFC East y su representante en playoffs que se tuvo que decidir en un SNF de lágrima, donde el Washington Football Team se hizo con el boleto con récord de 7-9, siendo apenas el tercer equipo en la historia en llegar a la postemporada con marca perdedora.
Y el más importante, la NFL pudo celebrar los 256 partidos de temporada regular (con todo y que hubo juegos en los 7 días de la semana) en tiempo y casi en forma.
Con información de: ESPN, USAtoday.
