Por: Daniel Gallegos / @DanGallegos12
El legendario defensivo de la NFL, Kevin Green, ha fallecido este 21 de diciembre, acontecimiento que ha confirmado la familia del que ha sido uno de los apoyadores más temidos de la historia de la liga. Los motivos de su muerte no fueron dados a conocer.
“La familia entera del Salón de la Fama del Fútbol Americano Profesional llora el fallecimiento de Kevin Greene. Yo lo consideraba como un amigo cercano y un verdadero salón de la fama en todos los sentidos. Era un gran jugador, pero más que eso, era un gran hombre”, fueron esas las palabras que pronunció el presidente y CEO del Salón de la Fama, David Baker, mediante un comunicado.
Egresado de la Universidad de Clemson y con un pasado en las fuerzas armadas del estado de Alabama, Greene fue reclutado en el Draft de 1985 por Los Angeles Rams, equipo en el que permaneció por ocho años. En un principio, jugó en la posición de Ala Defensiva y empezó a destacar por la gran cantidad de capturas al quarterback. Un par de años después de su llegada, su coordinador defensivo, Fritz Shurmur, optó por cambiar el rol del talentoso jugador y lo pasó al cuerpo de linebackers externos.
En 1993 llegó a los Steelers de Pittsburgh, donde siguió mostrando un gran nivel. Como miembro de una defensiva sólida, logró ser nombrado All-pro y también fue seleccionado al Pro Bowl un año posterior a su arribo, además, fue parte importante para que el equipo disputara el Super Bowl XXX, en el que fueron derrotados por los Cowboys de Dallas. Pese a disputar únicamente tres temporadas con el uniforme en negro y amarillo, Green fue una leyenda con este conjunto.

En el ocaso de su carrera defendió los colores de los 49’ers de San Francisco y de los Panthers de Carolina, hasta que en 1999 decidió que era el momento para retirarse como jugador profesional. Kevin Green tuvo también una etapa como coach asistente, siendo entrenador de linebackers externos en los Jets y en Green Bay, en este último obtuvo su único anillo de Super Bowl.
Cinco viajes al Pro Bowl, tres selecciones como el mejor jugador de su posición (All-Pro), un premio al mejor defensivo del año, tanto de la NFL como de la conferencia nacional; además de un total de 773 tacleos, de los cuales 160 de ellos fueron derribos al quarterback, siendo el tercer mejor registro en toda la historia, 5 intercepciones y 23 balones sueltos provocados, le valieron a Green ser inmortalizado en Canton, Ohio, sede del Salón de la Fama, en la clase de 2016.
