Por: Andrés Arreola // Fotografía: @LigaBBVAMX

Este jueves en punto de las 21:00 horas, Pumas y León disputaron la ida de la final del Torneo Guard1anes 2020, en la cancha del Estadio Olímpico Universitario. El líder y sub-líder empataron a un gol y definirán todo en León, en busca de la octava estrella para su escudo. A continuación, te presentamos la mejor crónica del encuentro.

ALINEACIONES

Pumas: J. González; A. Mozo, J. Vásquez, N. Freire, A. Mayorga; A. Iniestra, L. López, J. Vigón, J. M. Iturbe; J. Dinenno, C. gonzález. DT. Andrés Lillini.

León: R. Cota; F. Navarro, J. Barreiro, A. Mosquera, W. Tesillo; J. Rodríguez, P. Aquino, L. Montes; J. Campbell, J. Meneses; Á. Mena. DT. Ignacio Ambriz.

ACCIONES

PRIMER TIEMPO

El encuentro comenzó con un ritmo lento, de estudio mutuo, que demostraba una gran batalla táctica desde la idea de juego impuesta por cada técnico. La primera mitad, León parecía no saber lo que sucedía, pues su mejor jugador, Luis Montes, estaba siendo anulado por el aparato defensivo universitario. Por la parte auriazul, Lillini logró que funcionara la media cancha con 3 jugadores clave: Leo López, Juan Pablo Vigón y Andrés Iniestra.

Ignacio Ambriz no se quedó de brazos cruzados y ajustó constantemente a los suyos con indicaciones desde el área técnica, pidiéndoles que aplicaran alternativas para recargar el partido a su lado.

Pumas ejercía una gran presión por toda la cancha y León dominaba muy bien la posesión. Cuando Pumas recuperaba y atacaba, Dinenno o González jugaban muy bien de poste y ponían en peligro a la visita. Misma situación cuando León tiraba de larga distancia para poner en peligro al arquero universitario, Julio González.

El descanso no llegaría sin antes generar emociones en ambas porterías. Al minuto 42, León se perdió una jugada clara con un fallo de Meneses casi frente al arco, dejando ir la más clara para los ‘Panzas Verdes’ y perdonando al rival. 3 minutos más tarde, al 45′, Pumas respondió con un cañonazo de Iturbe y parecía que el marcador cambiaba, pero Cota se lanzó pletórico en el fondo y mantuvo el cero en su arco, ahogando el grito de gol para los locales.

La gran calidad técnica de los 22 jugadores, la capacidad táctica de ambos técnicos y las imprecisiones provocadas por el mismo miedo a equivocarse, provocaron un empate sin goles tras el silbatazo del árbitro central.

SEGUNDO TIEMPO

Comenzó la segunda mitad, se reanudaron las acciones y cambió todo; a cinco minutos de haber regresado a la cancha, Juan Manuel Iturbe, atacante felino, salió lesionado y en camilla tras dolerse del muslo izquierdo. El paraguayo abandonó el partido y su lugar fue tomado por C. Gutiérrez.

Al minuto 58′, en una jugada ofensiva para León, Gigliotti tuvo un fuerte choque con el arquero universitario en la que este último se llevó la peor parte; recibió un rodillazo en la cabeza provocado por la inercia de la jugada, por lo que el árbitro reanudó con bote a tierra.

Tras la aparatosa jugada, los universitarios buscaron más el arco. Al 61′ Dinenno intentó asistir a Vigón con un taconazo que terminó en un tiro desviado por parte del mexicano. Al 66′, un nuevo aviso de Vigón con un cabezazo rozó el poste de Rodolfo Cota, recordando que podían hacer daño y estaban cerca. Finalmente la insistencia puma los premió con un muy buen gol al 71′: Carlos González apareció sólo en el área para rematar un impecable centro de Carlos Gutiérrez, quien mandó el pase desde la banda derecha. El gol lo celebraron todos y sabían que tocaba manejar el marcador, y de ser posible, aumentarlo.

El gol volvió a modificar el trámite del encuentro y León intentaba responder lo más rápido posible. Fue así que, al 74′, un jugador esmeralda cayó en el área y la jugada fue revisada por el VAR, determinando que no había nada que marcar. Un minuto más tarde, Meneses envió el balón al fondo de las redes y parecía que el empate llegaba, hasta que se marcó fuera de lugar que anuló toda la jugada. León crecía, avisaba y sembraba nervios en la escuadra auriazul.

Al 77′, Pumas veía caer a los suyos como hojas en otoño, pues ahora sería el turno de Leo López para abandonar la cancha en camilla por lesión. Erik Lira fue el elegido por Lillini para cubrir su lugar en la media cancha y vendría el cierre del partido.

A 10 minutos del final, parecía que Léon se echaba la soga al cuello cuando Jaine Barreiro recibió la tarjeta roja, dejando a los suyos con uno menos y perdiéndose el encuentro de vuelta. El zaguero de León llegó muy tarde a intentar quitarle el balón a Andrés Iniestra y únicamente alcanzó a darle un pisotón, sancionado justamente con expulsión.

Con este desajuste, ‘Nacho’ Ambriz envió a la cancha al histórico ‘Nacho’ González y sacó a Meneses, buscando cerrar el partido para que, en su estadio, la historia pueda ser a su favor.

También Lillini ajustó y sacó de la cancha a Carlos González, quien incluso se sintió mareado según lo comentado en la conferencia de prensa posterior. A la cancha ingresó Jerónimo Rodríguez para jugar por la banda izquierda y dejar como único punta a Dinenno.

Pumas replegó con la ventaja y en los últimos instantes parecía que se llevaba un gran resultado a León, sin tener en cuenta que al 89′, un Alan Mozo perdido en la defensa sería burlado por un gran desborde del ‘Avión’ Ramírez desde la izquierda. Su gran jugada derivó en un intento de tiro/centro con el que Gigliotti empató el encuentro a un gol, para definir todo en León.

Se reanudó el encuentro tras el gol del empate, se agregaron cinco minutos y no sucedió más; Pumas, con un hombre más, dejó con mucha vida a Léon que tendrá la última palabra en su casa, en busca de la octava. Ambos equipos dejan la moneda en el aire para que el domingo se defina todo. Un cabezazo de ‘Charly’ González adelantó a los locales y un gol tardío de Gigliotti puso de vuelta en la serie a León.

Pumas, con varias bajas importantes e incertidumbre de muchas otras probables ausencias, buscará una nueva hazaña y, si quiere ser campeón, se verá obligado a vencer a León en su casa tras un año invicto. Por su parte, Ambriz ajustará sus piezas y buscará culminar de manera casi perfecta un semestre anormal, con el octavo título en la historia del Club León.