Por: Saúl Rodríguez/@SaulRG_21
Las historias que guarda la gran final del Guard1anes 2020 incluyen la de un estratega con un amplio recorrido pero que no ha podido conseguir el tan anhelado título local: Ignacio Ambriz, el timonel del Club León, quien a pesar de ya ser considerado una figura consolidada en el gremio, no ha podido consagrar su carrera con el campeonato de Liga MX. Ahora, tiene una nueva oportunidad
La carrera de Marcos Ignacio Ambriz Espinoza, simplemente conocido como Nacho Ambriz, comenzó en Necaxa en 1983 cuando debutó como jugador profesional defendiendo la camiseta de los Rayos. Ahí pasó sus mejores épocas en la década de los 90, donde alzó dos títulos de liga y una Copa México, además de una Recopa Concacaf. Tuvo pasos fugaces por Atlante, Puebla y Atlético Celaya y también llegó a ser parte de la selección mayor, con la cual ganó la Copa Oro de 1993.

Nacho regresó a Necaxa para una última etapa en 1999, la cual terminó en 2001, año en que decidió colgar los botines y comenzar su carrera en los banquillos. Su primer gran aprendizaje llegó en el 2002, cuando Javier Aguirre lo llamó para nada menos que ser su auxiliar en el TRI para el mundial de Corea-Japón. La selección mexicana cayó en octavos de final y ese mismo año, el «Vasco» fue contratado como estratega del Osasuna de España, mientras que a Ambriz le dieron su primera oportunidad en el fútbol mexicano al otorgarle las riendas del Puebla en el 2003.
No le fue bien en su primera experiencia al mando de un equipo y tras un efímero paso con los camoteros, se unió al cuerpo técnico de Aguirre en el viejo continente, donde pasaron tres años con el Osasuna, y otros tres con el Atlético de Madrid, donde adquirió la madurez suficiente para volver a arriesgarse en solitario con un proyecto en México.

El San Luis fue el destino elegido por Nacho para retomar su carrera de timonel en México, equipo con el cual estuvo prácticamente dos años y al cual llevó a disputar una liguilla (la primera en la carrera de Ambriz) en el Apertura 2010, donde cayó en cuartos de final ante las Águilas del América. Tras concluir su etapa en San Luis, llegó nada menos que a las Chivas, donde los malos resultados únicamente le permitieron dirigir en 18 partidos en el 2012.
Las puertas de la Corregidora se le abrieron para el Clausura 2013, donde dirigió al Querétaro hasta el Clausura 2015, alcanzando la liguilla en una ocasión y cayendo nuevamente en cuartos de final. Tras su destitución, llegó una oportunidad de oro para el entonces criticado Ambriz, quien no lograba destacar en las fases finales con sus equipos. El Club América lo firmó para dirigir a partir del Apertura 2015, alcanzando las semifinales en dos ocasiones cayendo ante Pumas y Monterrey, y se alzó con su primer gran título en el 2016 al conquistar la CONCACAF Liga de Campeones.

Su inconsistencia le causó la salida del club sin poder disputar el mundial de clubes del 2016, y un año después llegó al banquillo del equipo que lo vio alzar campeonatos en México: el Necaxa. Con los Rayos no logró llegar a instancias finales del torneo de liga, pero conquistó la Copa MX del 2018 al derrotar al Toluca con un autogol para la historia.
Una vez más, fue cesado del cargo y entonces se le presentó la oportunidad que mejor ha sabido aprovechar hasta el momento: el Club León. Tomó al equipo a inicios del Apertura 2018 después de la salida de Gustavo Díaz y desde entonces, se ha convertido en el entrenador con el mejor porcentaje de efectividad en la historia del club.

Nacho ya tuvo una oportunidad de levantar un título con los esmeraldas, cuando llegó a la final ante Tigres en el Clausura 2019, la cual no pudo concretar y el campeonato se quedó con los Universitarios. Un año y medio después, la Fiera se ve ante una oportunidad única para bordar la octava estrella al escudo al enfrentarse a Pumas en la final del Guard1anes 2020 y así, ponerle la guinda al pastel de un excelente trabajo de dos años con el equipo, además de por fin poder levantar ese título de liga que Nacho tanto ha buscado.
