El 8 de diciembre de hace cuatro años, subían al cuadrilátero Juan Manuel «Dinamita» Marquez y su archi rival Manny «Pacman» Pacquiao, era ya su cuarta pelea, precedida de una trilogía impresionante, con muchas emociones sangre y corazón. Los seis asaltados celebrados en el Grand Garden Arena del Hotel MGM Grand&Casino de Las Vegas, Nevada, estuvieron llenos de la elegancia de combinaciones del púgil mexicano y la increíble velocidad de Manny, era más que claro, ninguno de los dos dejaría la victoria a las tarjetas, ambos buscarían el nocaut.
Desde 2004 estas leyendas del boxeo habían comenzado una historia de mucha sangre y polémica, teniendo un empate, y dos decisiones divididas muy cuestionadas que le quitaron cinturones a Dinamita.
Aquella noche en las Vegas fue un ir y venir de golpes, los primeros dos rounds fueron un espectáculo de la cátedra ortodoxa de Márquez, sin embargo, iniciando el tercer encuentro Pacman comenzó a utilizar su enorme velocidad logrando romper la nariz del mexicano, sin embargo, en un muy competitivo sexto round y durante los últimos segundos, Dinamita acorraló al filipino en la mitad de una cuerda y en un cambio de pies doble, metió un firme gancho derecho que aterrizo en la mandíbula de Manny, mandándolo a la lona totalmente inconsciente y dejando mucha preocupación al cuerpo médico, espectadores y el mismo Márquez.
Este mítico golpe le dió el galardón como mejor peleador del año 2012, el respeto de Manny y un lugar en el salón de la fama del boxeo.
