Cortesía: EFE/Alberto Estévez

Con un doblete de Cristiano Ronaldo y un golazo de Weston Mckennie, la Juventus fue a exhibir a un cabizbajo Barcelona y de paso, le ha arrebatado el liderato del grupo G de la  UCL.

El cuadro de Andrea Pirlo mostró una cara muy distinta de aquella en la que fue ampliamente superado por el Barcelona en Turín. Ahora, en la ciudad Condal y de la mano de Cristiano Ronaldo buscaron una victoria que les permitiera acceder como primer lugar del grupo.

Desde un inicio, los italianos fueron insistentes y presionaron a los zagueros culés. Tras dos avisos de media distancia al arco de Ter Stegen, Cristiano Ronaldo pudo abrir el marcador desde los once pasos. «El comandante» volvió a celebrar un tanto en el Camp Nou, y tal como lo hiciera en las nueve temporadas que defendió la playera merengue, se convirtió en un dolor de cabeza para la zaga catalana.

La insistencia del cuadro Bianconeri continuaba y una vez más, las carencias en defensa del Barcelona salían a relucir. Para el minuto 21, la Juve capitalizó uno de las tantas fallar en marca del rival y colocó el 0-2. Weston Mckennie remató a placer un centro de Juan Cuadrado para aumentar la ventaja.

Tibiamente, el Barcelona respondió por conducto de Leo Messi, pero no ocurrió nada que le exigiera de más a Gianluigi Buffon.

Por si le faltaba algo a la desastrosa actuación blaugrana, su antigua pesadilla de nueva cuenta se hizo presente gracias a otro regalo de la defensa. Lenglet le regaló un nuevo penal a la visita luego de cometer una mano más que inocente y CR7 volvió a convertir desde el manchón, consiguiendo así, el resultado que otorgaba la cima del sector G a la vecchia signora.

Ya con la tarea hecha, Pirlo retrasó líneas para abrochar ese liderato que antes del juego se antojaba bastante lejano y que conforme se desarrolló el encuentro se fue cristalizando cada vez más.

Los culés intentaron corregir el camino, pero se volvieron a topar con esa versión gris, predecible e inoperante que muestra en la Liga y que al menos hasta hoy, no había mostrado en Champions.

Un penal pudo salvar la debacle culé, pero Griezmann estaba adelantado y se dio marcha atrás al señalamiento del árbitro central. Y poco después, el VAR volvió a intervenir para anular el cuarto gol de Juventus por fuera de lugar de Leonardo Bonucci.

Sobre la recta final, Messi de nueva cuenta intentó salvar a su equipo, pero en el fondo apareció Gianluggi Buffon para rechazar cuánto remate hizo el argentino.

El tiempo se agotó y el Barcelona ha escrito otro episodio negro en su caótica historia reciente, cediendo por primera vez el liderato de Champions en 13 años.