Por: Saúl Rodríguez/@SaulRG_21
Tres reprogramaciones, varios casos de COVID-19 y una larga lista de ausencias después, los Pittsburgh Steelers pudieron jugar su compromiso de la semana 12 ante los Baltimore Ravens en un atípico Wednesday Afternoon Football, originalmente planeado para jugarse en Thanksgiving Day, donde las pérdidas de balón y las jugadas defensivas marcaron el partido y que al final, la cortina de acero decantó a su favor 19-14 para obtener la onceava victoria de la temporada, mantener la marca perfecta y encaminarse hacia el título divisional.
De jueves a domingo, de domingo a martes y de martes a miércoles. Así fue el historial de cambios del partido que, a la fecha, ha tenido la mayor cantidad de reprogramaciones. Originalmente planeado para jugarse en horario estelar, que se llevara a cabo en miércoles a las 2:35 de la tarde se debió a que la cadena NBC ya tenía programado el encendido del árbol en el Rockefeller Center por la noche, así que nada, a jugar en la tarde.
Ya en acciones del partido, las defensas fueron las protagonistas del primer cuarto. Tres intercambios de balón fueron provocados en apenas 8 minutos de juego, con una intercepción de Baltimore en las diagonales y un fumble recuperado y un pick-six de Joe Haden para que los Steelers tomaran ventaja 6-0 tras el extra errado de Chris Boswell.
Robert Griffin III estaba luciendo muy mal hasta que los equipos especiales le echaron la mano. La fiesta continuó con un despeje que RayRay McCloud no pudo controlar fue recuperado por Baltimore en la yarda 17 de Pittsburgh, provocando el CUARTO cambio de posesión del primer cuarto. Esto le otorgó una excelente posición de campo a los Ravens que capitalizaron la entrega con un touchdown terrestre de 1 yarda de Gus Edwards, que con el extra de Justin Tucker le dio la vuelta al partido.
Se fueron los primeros 15 minutos y con ello las entregas de balón. La ofensiva de los Steelers empezó a carburar y puso puntos en la pizarra durante el segundo cuarto, pero la mala noticia para ellos fue que cuando llegaban a situación de primera y gol, no lograban concretar anotaciones de 7 puntos. Chris Boswell fue requerido en dos ocasiones para conectar goles de campo de 25 y 27 yardas que le representaron 6 puntos a Pittsburgh y una ventaja de 12-7 restando 4:27 para llegar al descanso.
Los Ravens respondieron con la mejor serie del partido, arrancando desde su yarda 25 y cruzando el campo hasta instalarse en la zona roja Pittsburgh. Agotaron sus tiempos fuera y se encontraron en una situación de segunda y gol desde la yarda 1. Con 26 segundos, intentaron un acarreo que no atravesó el plano y tardaron una eternidad en volver a formarse, dejando 3 segundos para la siguiente jugada, la cual fue un pase incompleto al ala cerrada Luke Wilson bien defendido por Minkah Fitzpatrick que mandó a Baltimore al medio tiempo con las manos vacías y la desventaja en el marcador.
El tercer periodo pasó de noche con la única jugada relevante a cargo de los Steelers que se la jugaron en 4ta y 2 en la 37 de Baltimore y fallaron en su intento. A continuación, tres series que terminaron en despeje y poco más del encuentro, que por fin se iluminó a los 3:12. El Big Ben tomó el ovoide y montó una serie de 12 jugadas, 61 yardas y 4:52 que finalizó ya en el último cuarto con una anotación de JuJu Smith-Schuster a pase de 1 yarda de Roethlisberger para ampliar la diferencia 19-7.
El panorama no era muy alentador para los Ravens, pues a pesar de que la defesa los mantuvo en el partido, sus dos siguientes series terminaron en despeje. RG III no mostraba ser la respuesta que la posición de quarterback necesitaba ante la ausencia de Lamar Jackson, y a la mitad del último cuarto entró a comandar la ofensiva el novato Trace McSorley, quien en su segunda serie se mandó esta tremenda joya para cerrar el partido sobre el final del encuentro:
70 yardas totales en la jugada de Hollywood Brown que pusieron a Baltimore a un touchdown de arrebatarle el invicto a sus odiados rivales divisionales. Con 2:58 restantes, su defensa tenía que alzar la mano para tener una última oportunidad, pero el Big Ben no perdonó y con primeros y dieces muy oportunos, los Steelers se acabaron el reloj sin prestarle el balón a los Ravens y consumaron su onceava victoria de la temporada.
Para los Steelers, el reto de una temporada perfecta continua el lunes por la tarde (otro partido reprogramado) cuando reciban al Washington Football Team. Y los Ravens, que originalmente abrían la semana 13 en Thursday Night ante los Dallas Cowboys, tendrán la urgencia de sacar a como de lugar la victoria en el M&T Bank Stadium, pues su marca de 6-5 compromete su boleto a postemporada.
