Por Daniel Gallegos /@DanGallegos12
Como ya es una costumbre desde 1945, la NFL se hace presente en la celebración del día festivo más importante de la unión americana y los Lions de Detriot son año tras año los anfitriones de un partido en el jueves de acción de gracias, en este 2020 fueron los Texans de Houston los rivales en turno, quienes no tuvieron piedad y ganaron el partido por marcador de 41-25.
Adrian Peterson se encargó de romper el cero con un acarreo de una yarda que le dio la anotación a Detroit. La primera mitad se caracterizó por estar llena de entregas de balón, fueron cuatro intercambios de posesión que se tradujeron en un total de 20 puntos.
J.J. Watt aceptó el regalo de Matt Stafford, quien en un intento de pase terminó poniendo el ovoide en las manos del estelar defensivo de Houston, quien lo regresó hasta las diagonales.
La desgracia para los Lions apenas empezaba, inmediatamente después de la anotación de Watt, Jonathan Williams soltó el balón en su propia yarda 30 y fue Bradley Roby quien lo recuperó para la visita y que le abrió la puerta a C.J. Prosise, que atrapó en el endzone un pase de Watson para tomar la ventaja por primera vez en el partido.
Parecía que nadie tenía intenciones de estar a la ofensiva, Johnson y Prosise entregaron el balón en jugadas consecutivas, este último le dejó una gran ubicación en campo rival a Stafford y compañía, que culminaron la serie con otra anotación de Peterson.
Desde este punto a la mitad del segundo cuarto, los Texans se hicieron amos y señores del encuentro porque su ofensiva empezó a funcionar de manera correcta, con una soberbia actuación de Will Fuller que terminó registrando dos anotaciones por la vía aérea.
Fueron 28 puntos los que el equipo de Houston le encajó a la defensiva de Detroit, quienes solamente pudieron responder con un gol de campo y una anotación de Mohamed Sanu cuando ya no quedaba mucho por hacer para revertir la adversidad.
Con este resultado ambas escuadras se quedan con récord de 4-7 sin muchas más aspiraciones en una campaña que ha sido decepcionante para ambas organizaciones, particularmente para Houston, de quien se esperaba un mayor rendimiento por la calidad de la plantilla.
