Nunca se encaminó a una «revancha» del baño de realidad del partido en San Siro, pero vaya que mejoró el equipo rossonero ante un bien estructurado Lille.

Con una alineación plagada de jóvenes, esta vez no por las rotaciones si no por las bajas sensibles que han sufrido con el paso de la pesada temporada, el Milán se plantó en territorio francés y, pese a liderar el partido en el marcador desde el minuto uno del segundo tiempo, rescató un punto.

El Lille es un equipo con individualidades interesantes, de esas que desafortunadamente para ellos no duran mucho en el equipo, una de las cuales, el francés Jonathan Bamba, marcó el tanto del cuadro local, tras un «madruguete» en saque de banda.

Por el cuadro visitante anotó Samu Castillejo recién comenzado el segundo lapso, tras un gran pase del Golden Boy italiano Sandro Tonali y una inteligente asistencia de Ante Rébic. Un gol de FIFA.

Notas positivas: la casi total imbatibilidad de Simon Kjaer y el entendimiento táctico y orden del cuadro francés.

Notas negativas: el nerviosismo de Sandro Tonali.