Por: Saúl Rodríguez/@SaulRG_21

Un nuevo brote de contagios ha surgido en la NFL, y en esta ocasión fueron los Baltimore Ravens quienes reportaron una serie de casos positivos dentro del equipo, que los llevaron a cerrar instalaciones y a poner en riesgo su partido ante los Pittsburgh Steelers.

De acuerdo con John Harbaugh, head coach del equipo, los corredores J.K. Dobbins y Mark Ingram dieron positivo a la prueba del virus, mientras que el tackle defensivo Brandon Williams fue puesto en la reserva COVID pero sin especificar si fue por un contagio o por estar en contacto con un positivo. Aparte de estos elementos, otros dos jugadores no especificados y cuatro miembros del staff también dieron positivo a la prueba de acuerdo con Adam Schefter, derivando en la decisión de suspender actividades presenciales.

Hasta el momento de la redacción de esta nota, el partido estelar de día de acción de gracias en jueves por la noche entre los Pittsburgh Steelers y los Baltimore Ravens sigue en pie, pero con un alto riesgo de posponerse en caso de que surjan más positivos en el equipo de Maryland.