
Por: Andrés Arreola // Fotografía: @Miseleccionmx
Este miércoles desde la Merkur Arena, en la ciudad de Graz, Austria, la selección mexicana cerró su segunda gira europea del año enfrentando a su similar de Japón, en punto de las 14:00 horas, tiempo del centro de México. A continuación, te presentamos la crónica del encuentro:
ALINEACIONES
México: Ochoa; Sánchez, Araújo, Moreno, Gallardo; Romo, Rodríguez, Pineda; Pizarro, Lozano y Jiménez.
Japón: Schmidt; Tomiyasu, Sakai, Yoshida, Nakayama; Endo, Shibasaki, Haraguchi, Ito; Suzuki y Kamada.
ACCIONES
Comenzó el partido tras la ceremonia de los himnos nacionales y México rápidamente se adueñó del balón, tocando mucho sin generar peligro y buscando siempre a Rodolfo Pizarro, quien más participaba en el arranque. ‘El tri’ recuperaba el balón casi inmediatamente después de perderlo, con complicidad de los japoneses que no lograban precisión en sus pases, situación derivada de la alta y buena presión ejercida por los mexicanos.
El cronómetro marcaba ya 10 minutos de juego y pronto cambiaron los roles sobre el rectángulo verde. Japón despertó a través de Haraguchi con un gran tiro que exigió por primera vez en el partido al arquero Guillermo Ochoa, quien respondió con una gran atajada. La historia se repitió 3 minutos después, pero con una jugada más clara y de mayor peligro a cargo de Kamada frente al área, pero nuevamente el arquero americanista cerró muy bien el ángulo y realizó una doble atajada para continuar con el empate a cero.
Japón siguió buscando espacios para encontrar la red, pero no lo lograba. México estaba metido en su campo sin poder detener las transiciones japonesas, no hallaban el balón y su ataque se encontraba demasiado aislado. Continuaron yéndose los minutos de la primera mitad y ambos equipos comenzaron a intensificar su lucha y, como era de esperarse, el juego comenzó a cortarse y se marcaron faltas recurrentes, algunas con tarjeta amarilla incluida.
Llegó el descanso; tiempo de ir a los vestidores. Ambas selecciones se iban sin goles en una primera mitad que empezó con control de los mexicanos y terminó siendo más peligrosa para Japón.
Ya en la segunda mitad aparecieron las emociones. Y la neblina. Los mexicanos reformaron la táctica del juego en los vestidores y salieron muy enchufados, con la victoria en mente. Intentaban e intentaban, se acercaban a la última media hora de partido y ni Lozano, Pizarro o Jiménez conseguían la anotación del desempate.
Con la inercia positiva de su lado, México no paraba de buscar el arco rival, insistiendo atacar por todos lados con centros, combinaciones veloces, paredes o tiros lejanos sin dejar que Japón respondiera, hasta que lo encontró. Al minuto 64′ apareció Raúl Jiménez con una gran jugada individual ante el achique de Daniel Schmidt. Tan sólo 4 minutos después, al 68′, caería la segunda anotación a través de los botines de Hirving ‘el chucky’ Lozano que mandó al fondo de la portería un pase filtrado de Henry Martin que valió ‘medio gol’.
Finalmente, la neblina, la distancia en el marcador y los diversos cambios encaminaron a un final del partido sin tanta emoción como al inicio, hasta el balón cambió por uno naranja para mayor visibilidad. Pero en sí, fue un encuentro del que se pueden sacar muy buenas conclusiones. Para ‘el tricolor’, después de conseguir las 2 victorias ante 2 rivales asiáticos y jugando muy lejos de casa, con un clima atípico y unas cuantas bajas, no hay algo mejor que dos resultados positivos para regresar a la actividad con clubes.
