Por: Saúl Rodríguez/@SaulRG_21

El pronóstico se cumplió, los Tampa Bay Buccaneers derrotaron a los New York Giants 25-23 en Metlife Stadium, pero lo que no salió como se esperaba fueron las formas, porque Tom Brady se topó con una de sus kryptonitas y los Bucs estuvieron lejos de tener el día de campo que en el papel, se esperaba que tuvieran en New York.

El primer drive de los Bucs en el Metlife terminó con 3 puntos para su causa con un gol de campo de 37 yardas de Ryan Succop. Los Giants movieron el balón en su primera posesión pero no lograron llegar más allá de medio campo y terminaron despejando para un segundo ataque de Tom Brady. Dos jugadas más tarde, el corredor Ronald Jones perdió el balón en su propia yarda 12 gracias a una excelente tackleada de Blake Martínez, dejando la puerta abierta para los primeros puntos de New York. Daniel Jones aprovechó y con un pase de 7 yardas para Dion Lewis los Giants tomaron la ventaja 7-3.

Contra todo pronóstico, una defensiva por debajo del promedio como es la de New York forzó dos despejes de uno de los mejores ataques de la liga, limitando a Tampa Bay a 3 puntos entrando en la recta final del segundo cuarto. Si de por sí el desarrollo del partido ya era sorpresivo, los Giants se encargaron de poner las cosas aún más bizarras. Desde su propia yarda 23, Daniel Jones montó una larga serie de 10 jugadas, 77 yardas y que consumió 3:13 del reloj del segundo cuarto, la cual culminó con un acarreo de Wayne Gallman de dos yardas para ampliar la ventaja 14-3 luego del punto extra de Graham Gano.

Los Bucs aprovecharon que la defensa de los hombres G se relajó dentro de los últimos dos minutos y con 11 segundos para concluir la primera mitad lograron mover el balón hasta la yarda 22 de New York para permitir que Ryan Succop consiguiera su segundo FG de la noche, ahora de 40 yardas. Con 7 segundos en el reloj nada hicieron los Giants y el partido se fue al medio tiempo 6-14 en favor de los locales.

Daniel Jones volvió a ser Daniel Jones al inicio del tercer cuarto y lanzó un soberbio pase a Carlton Davis en apenas la segunda jugada del cuarto, el cual fue la primera entrega de New York en el partido. Para su buena fortuna, el ataque de Tampa seguía en Florida y solo consiguieron un tercer gol de campo para acercarse 9-14.

Los Giants despejaron en su serie siguiente y por fin el ataque de Tampa despertó. Un drive explosivo de 5 jugadas y 67 yardas le dio la vuelta al partido con la conexión Brady-Gronkowski, con un pase de 3 yardas para el ala cerrada que puso el partido 15-14 ya que el equipo de Tampa falló la conversión de dos puntos.

New York se mantuvo en el partido con otro gol de campo de 33 yardas de Graham Gano luego de una serie de 56 yardas que puso el encuentro 15-17. Tampa tuvo la oportunidad de volver a tomar la ventaja pero todo terminó en un despeje. Y New York amenazaba con aumentar todavía más la ventaja, pero Daniel Jones volvió a modo DJ y lanzó su segunda intercepción de la noche, ahora a Sean Murphy-Bunting.

Tom Brady aprovechó el regalo y movió a su ofensiva hasta la yarda 8 de New York, donde con otro pase de TD, ahora para Mike Evans, los Bucs retomaron la ventaja 22-17 con el punto extra de Succop a falta de 9:02 del último cuarto.

Todo lo bien que se vio el equipo de New York en la primera mitad se desvaneció en los dos últimos cuartos. El dominio de Tampa se reflejó con el cuarto FG de la noche para Succop con 3:41 restantes, ahora de 43 yardas para darle la ventaja a los Buccaneers 25-17.

Un último intento de los Giants vino con su última serie, la cual tenía que terminar en un touchdown con conversión para mandar el partido a tiempo extra. Dos conversiones en 4ta oportunidad alimentaron la esperanza de un milagro al mismo tiempo que el reloj se consumía, ya que los neoyorquinos ya no tenían tiempos fuera. Y la primera parte del milagro llegó: un pase de 19 yardas de Daniel Jones para una extraordinaria recepción en zona de gol de Golden Tate a falta de 28 segundos y con la necesidad de conseguir sí o sí la conversión de dos puntos.

Y el milagro no se consumó. En la conversión de dos puntos, la polémica se hizo presente. Una jugada del defensivo Windfield Jr. sobre Dion Lewis evitó que el corredor hiciera la recepción, la cual para algunos pudo haber sido marcado como interferencia de pase. Las cebras dijeron que no y así se consumó una poco dolorosa derrota de los Giants, que dieron su mejor partido de la temporada.

Tampa se mantiene en la pelea por la NFC Sur con 6-2, y su próximo partido será ante un rival divisional en Sunday Night Football: los Saints de Drew Brees, equipo que es su máximo competidor por el trono de la división. Los Giants, con récord de 1-7 visitarán al Washington Football Team, y por increíble que parezca, ambos equipos aún sueñan con la posibilidad de calificar a playoffs.