Por Daniel Gallegos / @DanGallegos12

Otra actuación espectacular de Russell Wilson le da una victoria más, la sexta de la campaña, a los Seattle Seahawks, esta vez por marcador de 27-37 en contra de los 49’ers de San Francisco, que visitaban el CenturyLink después de aplastar a los Patriots. Con esta victoria Seattle asegura estar una semana más como líderes de la división más peleada de la liga.

Un par de anotaciones de DK Metcalf pusieron adelante a los Seahawks en la primera mitad. El receptor tuvo un partido destacado con 12 pases atrapados para un total de 161 yardas, además de sus dos visitas a las diagonales y fue parte fundamental de la victoria de su equipo. La primera de sus anotaciones vino en la última jugada del primer cuarto con un bombazo de Wilson; Myers erró el punto extra. San Francisco pudo responder con un acarreo de una yarda de JaMycal Hasty, lo que ponía a los campeones de la conferencia nacional con ventaja de un punto, pero eso no les duraría mucho, pues DK metió el segundo del día para que los locales se fueran arriba 7-13 al descanso.

Anotación de DK Metcalf / Crédito: Joe Nicholson-USA TODAY Sports

Los 49’ers tuvieron un desastroso tercer período, después de permitir la anotación del corredor novato DeeJay Dallas que los puso 13 puntos abajo en el marcador, Dante Pettis les obsequió el balón en la devolución de patada en su propia yarda 21, lo que le dio la posibilidad al rival de ampliar más su ventaja, David Moore fue el encargado de capitalizar la pifia con una recepción de 6 yardas.

Por si fuera poco, Jimmy Garoppolo y George Kittle, dos de los hombres más importantes de la ofensiva de los niners, salieron lesionados y no volvieron más al juego, aunque el relevo de Nick Mullens en la posición de quarterback refrescó el ataque se San Francisco, aunado a las complacencias del rival que ganaba por amplia diferencia. Jerick McKinnon y Ross Dwelley acortaron distancias, pero al final fue Seattle quien se alzó con el triunfo.

San Francisco recibirá una dura prueba en jueves por la noche, cuando reciba en Levi’s Stadium a Aaron Rodgers y sus Packers, que llegan heridos por su derrota ante los Vikings. En el caso de Seattle, tampoco deberán bajar revoluciones en su visita a los Bills, que este domingo sufrieron de más contra New England.