Por: Renato León / @renatoronte
La noche del viernes 30 de octubre, la Liga de Balompié Mexicano publicó un comunicado en sus redes sociales donde anunciaban que daban por terminada su relación con la directiva del Atlético Jalisco, a la vez, confirmaban que el partido contra Chapulineros de Oaxaca, correspondiente a la tercera jornada del torneo, sí se jugaría.
La página oficial de Facebook de Atlético Jalisco dio a conocer un nuevo comunicado en el que reconocían los problemas económicos con jugadores y cuerpo técnico. Pero señalaban a Eduardo Lillingston de un “secuestro de bienes” como método de presión, además de que se había roto la confidencialidad por el hacer de conocimiento público los acuerdos entre ambas partes. Ayer fueron notificados de su desafiliación de la liga.
“El nombre como el logo de Atlético Jalisco es nuestro tanto de Karla Medina, Mario Duarte y Carlos Samperio y nadie podrá utilizarlo.” –Atlético Jalisco
La situación del equipo era conocida, e incluso realizaron un comunicado el día 28 de octubre, en donde ofrecían una disculpa y recalcaban el compromiso ante los integrantes y sus familias.
Finalmente, alrededor de las 23:00 horas, Atlético Jalisco publicó que el equipo no jugaría en Oaxaca. Pese a lo puesto en redes, el canal WCN, medio por el que se transmiten los partidos de la LBM, publicó una imagen de un partido que se transmitiría a las 16:00 horas entre Chapulineros y un equipo sin nombre y tampoco se utilizó escudo del equipo visitante.
Eduardo Lillingston publicó en su cuenta de Twitter una imagen con el equipo y el siguiente mensaje:
Atlético Jalisco había disputados dos partidos, en donde habían conseguido cuatro puntos y eran segundo lugar general, fruto de una victoria contra Tiburón y un empate contra Jaguares de Jalisco. Además, Jahir Barraza se ubicaba como tercer mayor anotador en el torneo.
