Imagen: La columna del Nervión

El Sevila recibió, en el Sánchez-Pizjuán al Rennes de Francia para disputar el último partido del grupo E de la UEFA Champions League.

Los andaluces saltaban al terreno de juego con un 1-4-3-3. XI Inicial: Bono, Acuña, Carlos, Kounde, Navas, Torres, Fernando, Jordán, Munir, De Jong, Campos.

Julien Stéphan ordenó a sus pupilos con la formación 1-4-3-3. XI Inicial: Traore, Rugani, Da Silva, soppy, Grenier, Martin, Bourlgeaud, Terrier, Guirassy, Doku.

Desde los primeros minutos el equipo local se hizo sentir en el terreno de juego, tanto que al 5′ Munir reventaba el travesaño con una tremenda volea tras centro de Ocampos por la derecha. Esa acción sería el primer aviso de las muchas oportunidades que tuvo el el club Sevillista en el primer tiempo.

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El equipo francés no supo contrarrestar los embates de los dirigidos por Lopetegui y fue replegado hasta los 3/4 de cancha, Doku acarreaba el balón 50 o 60 metros para alejar el peligro de su portería aprovechando su gran velocidad, pero necesitaban algo más que eso para conseguirlo.

Cerca de la media hora de partido Acuña bajaba el balón a Ocampos en el área y este último se topada con un pletórico Gomis, figura del partido, que mandaba el esférico a tiro de esquina, en la siguiente jugada Bourigeaud sacaba de la línea de gol un cabezazo de Koundé.

La primera mitad nos dejaba a los Blanquirrojos como amplío dominador del encuentro, el 67 % de posesión lo confirmaba, pero la falta de contundencia mantenía la igualdad entre ambos equipos.

Para la segunda mitad, Acuña avanzaba por la izquierda y mandaba un centro de comba perfecta con destino a De Jong que remataba de primera y vencía por abajo al portero senegales, a los 55′ sumaban el primero y único tanto del partido.

Goal

Al verse abajo en el marcador, el Rennes intentó volcarse un poco más al ataque pero el equipo español no lo permitió y siguió dominando el encuentro. Diez minutos antes del final, Jordán soltaba un gran disparo de derecha que se incrustaba en el travesaño, el segundo de la noche. Así se diluyó el partido que dejó como vencedor a un Sevilla dominador de principio a fin.