El fin de semana fuimos testigos de uno de los partidos más esperados por los aficionados del fútbol, el clásico, disputado entre dos de los equipos más importantes a nivel mundial, y nacional, Barcelona y Real Madrid. El juego tuvo como resultado un 3-1 a favor de los madridistas.

Esto se podría decir que fue el problema que dio paso a una serie de decisiones urgentes que debe tomar la directiva, desde la goleada del Bayern Múnich, la ida de grandes jugadores, la casi salida del mejor jugador de la historia del club, fichajes que no rinden, y un desabasto económico, son ejemplos de lo que está pasando en el club catalán, culpando de estos a los dirigentes.

Se llevaría a cabo día hoy lunes una reunión en el el estadio que definiría el futuro de la presente directiva.

Ante un posible rebrote en España de coronavirus, el presidente no quería que esta junta se llevara a cabo, poniendo como excusa la edad de algunos de los grandes socios (mayores de 60 años) por la actual crisis sanitaria por la que estamos pasando.

El aún dirigente de los blaugranas, dio a conocer un comunicado en el que pedía dos semanas de plazo por lo ya antes mencionado. Pero el gobierno catalán no dio luz verde para esta petición, si no que dio como fechas el 1 y 2 de noviembre del presente año en diferentes sedes a lo largo de Cataluña, España y Andorra.

Varias fuentes dicen que al pasar esto, Josep dimitiría sin necesidad de una junta como se tenía planeado, queriendo siempre lo mejor para el club y los miembros de este mismo como él lo comunica.

El club y los aficionados no están contentos con los resultados recientes, y es por eso que Josep Bartomeu podría dejar la presidencia del Barcelona al dimitir, pensando en el bien del equipo, ya que desde hace mucho dejó de dar resultados.

Solo es cuestión de tiempo para tener una respuesta definitiva de lo que será el «mañana» de la sociedad Barcelonista con el voto de la moción de censura. Y en caso de que este suceso ocurra en las próximas horas, o siguiente día, el equipo tendría un plazo de 90 días para encontrar un nuevo presidente.

De ser así, los dirigidos por Koeman llegarían a la próxima jornada de Champions sin un director, con lo que podríamos ser testigos de un Messi más feliz, ya que recordemos que este era uno de los más inconformes con el actual mando.