El clásico español se jugó con la misma pasión, aún sin público en el Camp Nou. El Real Madrid se impuso 3 a 1 al Barcelona, en un partido lleno de emociones, rivalidad y polémica.

Desde el inicio del partido, los equipos españoles demostraron su buena técnica, en pocos minutos Lionel Messi buscó la primera jugada de peligro. El Real Madrid respondió con Vinícius, en un contrataque por izquierda.

Los merengues continuaron presionando, Benzema filtró por derecha, Valverde quedó solo frente a Neto Murara y, desde el centro, definió el 1 a 0. El conjunto comandado por Zidane buscó el segundo tanto, Benzema mandó un pase para Vinicius, pero el árbitro levantó la bandera.

Tres minutos más tarde, el Barça descontó el marcador; el número 10 mandó una asistencia, Jordi Alba llegó a línea de fondo y centró para Ansu Fati. Las dos escuadras aumentaron su ofensiva, los azulgranas buscaron la remontada, Coutinho lanzó un disparo que terminó en los guantes de Courtois.

El esférico iba de lado a lado; los porteros tuvieron mayor presencia en el terreno de juego. Messi, desde fuera del área, disparó al travesaño, pero el arquero merengue estaba bien parado. En tiro de esquina, Ramos dio un cabezazo peligroso, detenido por Neto. Una jugada más, mano a mano entre “la pulga” y Courtois, donde el cancerbero tuvo el protagónico y evitó la más clara del partido.

Dentro del área, Casemiro derribó a Lionel, jugada que llegó a revisión del VAR, pero no fue castigada con la pena máxima. En medio de emoción y acciones de peligro, ambas escuadras se fueron a vestidores igualados en el marcador.

El Barcelona regresó con mayor intensidad, tuvo oportunidades claras; Fati falló en disparo cruzado, apenas rozó con el arco merengue. Coutinho desaprovechó el centro del dorsal 22, y lo mandó afuera del travesaño.

Lenget protagonizó la polémica, jaló la playera de Ramos, y lo mandó al suelo. La acción fue señalada por el silbante, y revisada por el VAR, se les otorgó penalti a los visitantes. Desde los 11 pasos, Sergio Ramos colocó el esférico en el fondo de la red; aunque el portero adivinó la jugada, no alcanzó a detener el disparo.

Los ánimos se encendieron, los reclamos empañaron el segundo tanto del Madrid. El conjunto catalán reforzó la ofensiva, con Antoine Griezman, Francisco Trincao y Ousmane Dembele.

Los visitantes querían aumentar la ventaja, Sergio Ramos, sin marca, lanzó disparó, pero el arquero catalán, con el pie evitó el tercer tanto. En la recta final del partido, Neto rechazó la jugada, se equivocó al no quedarse con la bola, Luka Módric aprovechó el error, se acomodó y definió el 3 a 1.

En los cinco minutos agregados, el equipo catalán ya no tuvo más que hacer ante el descalabro del equipo blanco. El Real Madrid se apoderó del clásico español, y recuperó la confianza con el 3 a 1, aun cuando venía de dos derrotas consecutivas.