Por: Saúl Rodríguez/@SaulRG_21

El receptor abierto ex de los New England Patriots y los Pittsburgh Steelers, Antonio Brown, llegó a un acuerdo por un año con los Tampa Bay Buccaneers, según revelaron diversas fuentes, y será elegible para jugar a partir de la semana 9, cuando los Bucs reciban a los New Orleans Saints, a falta de llevar a cabo los protocolos de COVID-19.

Brown, quien no juega un partido de NFL desde la semana 2 de la temporada 2019, se volverá a reunir con Tom Brady en el equipo de Tampa, que se ha visto muy afectado por las lesiones en la posición de receptor, con Mike Evans tocado del tobillo desde la semana 4, Chris Godwin recién se recuperó de una lesión del tendón de la corva y Scotty Miller acarrea problemas en la cadera.

Apenas en Marzo pasado, Bruce Arians, head coach de los Bucs, comentó en un podcast con Adam Schefter que Brown era «mucha diva», además que señaló que la llegada de Brown al equipo era imposible. Hoy, la organización espera que, en conjunto con Brady (quien es buen amigo de Antonio y que comienza a demostrar su influencia en Tampa), puedan mantener a este problemático receptor centrado en el emparrillado.

Basta con voltear a ver al mes de Julio, cuando Brown anunció su retiro mediante Twitter, solo para que dos días después, se dijera con ganas de volver a atrapar pases en la NFL. Vaya, lo normal en la carrera de este jugador, que cuando salió de Pittsburgh y llegó con gran expectativa a los Raiders, hizo todo lo posible para que el equipo lo cortara.

De ahí su carrera fue a pique, pues aunada a su polémica salida de, en ese entonces, Oakland, diversas acusaciones por acoso sexual surgieron en su contra cuando fue firmado por los Patriots, provocando que solo jugara un partido con ellos y posteriormente, también lo liberaron. La liga suspendió al jugador por 8 semanas para esta temporada y fue obligado a tomar cursos de asesoramiento y un tratamiento, con la condicionante de que en caso de reincidencia, los castigos serían mucho más severos.

Más allá de los problemas extra cancha, el talento del veterano receptor es innegable, ya que incluso existían rumores de que los Seattle Seahawks estaban en la puja por hacerse con los servicios de Brown. Habrá que ver si aprovecha esta oportunidad que un candidato al Super Bowl le brinda.