Brahim Díaz, Theo Hernández, Alexis Saelemaekers, Jens Peter Hauge, Sandro Tonali -pese a su mal partido el día de hoy-. Parece ser que hay futuro en Milán. Tras unos cuantos años, casi una década, en un lugar sumamente negro comparado con la gran historia que los ha caracterizado, parece ser que el Mián se encamina hacia una posible «resurrección». Ya son 21 partidos sin perder del cuadro rossonero, que desde que terminó la cuarentena futbolística ha estado, si bien no imparable, sí consistente. El día de hoy tampoco se puede hablar de una casualidad o de una sonrisa de la fortuna, pese a un desempeño alejado al mejor futbol que han mostrado.

Con tantos de Rade Krunic, Brahim Díaz y Jens Peter Hauge, y una solitaria, aunque en su momento esperanzadora, anotación de Mohamed Elyonoussi, el cuadro dirigido por el criticado Stefano Pioli obtuvo sus primeros tres puntos en el que se ha calificado como el grupo «de la muerte».

Aunque se debe anotar que el día de hoy el Milán no brindó una buena actuación, tampoco se puede hablar de una mala, como contra el partido de fase previa contra el Río Ave. A final de cuentas, así se hacen los grandes equipos, que logran sobreponerse a malos momentos a través de, quizá individualidades, sin ser una profunda dependencia, o saber sufrir y defender un resultado sin perder el objetivo de aumentar la ventaja.

Por parte del cuadro escocés, poco se puede decir, puesto que se saben las limitaciones que les aquejan. Pero lo de la defensa es lamentable, demasiado lenta y, pese a que incluso se llegó a relacionar a Kristoffer Ajer con el hoy rival, no parece ser un central de garantías, pero pues teniendo al lado a Shane Duffy y debiendo corregir sus errores, poco se puede hacer. Por eso el Brighton lo ha borrado de su proyecto.