Por Daniel Gallegos / @DanGallegos12
En el primero de los dos juegos en lunes de la semana 6 de la NFL, los Chiefs de Kansas City le pegaron a domicilio a los Bills de Buffalo por marcador de 26 a 17, en un encuentro en el que la lluvia, pese a no ser muy intensa, limitó el estilo de juego de ambas escuadras.
Tanto Bills como Chiefs llegaban a este partico con récord de cuatro victorias y una derrota que los dos ligaron en la semana 5, ante Titans y Raiders, respectivamente.
El encuentro comenzó y los de casa se pusieron adelante con un gol de campo, pero no pasaron ni tres minutos y el arsenal ofensivo de Kansas dio su primer golpe con pase de Mahomes a su ala cerrada estelar, Travis Kelce, una jugada que tras ser revisada, los oficiales finalmente decretaron el touchdown. La respuesta de Buffalo llegó hasta el segundo cuarto, cuando Josh Allen mandó un envío corto al ex vikingo de Minnesota , Stefon Diggs, quien atrapó el oviode en las diagonales y ponía en ventaja momentánea a su equipo.
Por las condiciones meteorológicas, el juego terrestre fue la principal vía de ataque, principalmente para los Chiefs, que a pesar de haber padecido por eso en las últimas semanas, contra Buffalo la historia fue distinta, con Edwards-Helaire sumando un total de 161 yardas por acarreo, parte de ellas abrieron la puerta para que de nuevo la conexión Mahomes-Kelce pusiera adelante a la visita antes del medio tiempo.

Con las defensivas conteniendo los embates del contrario estaba por concluir el tercer capítulo, hasta que llegó un acarreo de balón por parte de Darrel Williams, en una jugada donde Andy Reid arriesgó a jugársela en cuarta oportunidad y terminó con su corredor escapándose para el touchdown y con el punto extra de Butker, los campeones tomaban ventaja de 10, misma que no dejaron escapar con todo y una anotación de Cole Beasley, que no fue suficiente para que los Bills evitaran su segundo descalabro.
Los Chiefs llegan a cinco triunfos en el año y buscarán el sexto el próximo domingo visitando a un rival divisional, los Broncos de Denver, que vienen de ganarle a los Patriots a base de puros goles de campo, mientras que los Bills viajarán a Nueva York para efrentar al peor equipo de la liga, los Jets, que no han ganado en lo que va de la temporada.
