Imagen/ vía Mediotiempo
Por Enrique Cano
Simplemente “histórico”. Y es que la connotación ha dejado una incógnita o un pequeño asterisco en el tan esperado regreso de los aficionados a las canchas de territorio azteca con respecto a los dos polos opuestos observados en las butacas del Estadio Victoria en Aguascalientes y el Kraken en Mazatlán.

En plena pandemia del COVID-19 con una cifra aproximada a las 85 mil muertes, la jornada 14 quedará en el recuerdo del país y del máximo circuito del futbol mexicano, ya que este viernes, los inmuebles de Necaxa y Mazatlán FC fueron los primeros recintos de los equipos de la Liga MX que abren las puertas al público con un límite del 30% de sus capacidades para evitar una masificación en los encuentros; sin embargo, cada estadio se vio inmerso una situación muy distinta a lo planificado por las autoridades y el mismo organismo del balompié mexicano.
Por un lado, la casa de los “Rayos” no albergó ni siquiera el 30% de sus butacas en el triunfo de 2-0 sobre el “Xolaje”, donde los aficionados disfrutaron del encuentro de manera esparcida siguiendo cada uno de los protocolos desde su ingreso al recinto que cuenta con una capacidad de 24 mil almas.

Mientras que los mazatlecos recibieron a Xoloitzcuintles de Tijuana en un duelo que significó la primera victoria del combinado con su nuevo director técnico, Tomás Boy. Luego de que la fanaticada presenciara en “carne propia” la obtención de los tres puntos por un marcador de 3-2 y mantuviera al margen los protocolos de seguridad dentro del estadio, afuera del mismo se desataría la locura.

Las medidas solicitadas quedaron de lado cuando la afición decidiera reunirse fuera de las instalaciones para celebrar la victoria, provocando una reunión masiva que no respetó el distanciamiento social, y que en algunos casos, no portaban sus respectivos cubrebocas.
Con estas circunstancias presentadas en tierra sinaloense, caso contrario a lo vivido en Aguascalientes, las alarmas y un notorio llamado emergente continuarán rodeando a la Liga MX y a algunas de las autoridades estatales para los siguientes compromisos si se mantiene la “luz verde” del ingreso de aficionados a los recintos aún con el semáforo preventivo en el país, que poco a poco, está regresando a un pico creciente en casos positivos del virus, de manera que la labor debe ser equilibrada y respetada por ambas partes, tanto de aficionados como de autoridades.
