Fuimos testigos este sábado por la mañana de uno de los mejores partidos de la jornada hasta el momento, protagonizado por el Everton y Liverpool. Un duelo de ida y vuelta, con mayor relevancia en el medio campo.
Un partido que desde los primeros minutos tuvo mucha acción, esto debido a que Los Reds abrieron el marcador al minuto 3 con gol del senegalés Sadio Mané, un remate con la derecha en el centro del área, que tuvo como destino la escuadra izquierda al que el portero le fue imposible llegar por la potencia, asistido por Andrew Robertson.
Una de las primeras polémicas se vivió al minuto 7, con una durísima entrada de Jordan Pickford al central Virgil Van Dijk, que dio como resultado, la lesión del zaguero holandés. A pesar de la evidente dura entrada, el VAR determinó que no era suficiente para marcarse como penal.
El marcador solo tardó 16 minutos en volverse a mover, ya que al 19, James Rodríguez, metió un centro preciso que fue rematado Michael Kane de cabeza muy cerca del área hacia la portería defendida por el portero Adrián San Miguel.
Con un resultado de 1-1 nos fuimos al descanso en el Goodison Park, con buenas sensaciones de un lindo encuentro entre los equipos ingleses.
Durante el segundo tiempo, el partido tuvo protagonismo en la media cancha, donde fuimos testigos de buenas jugadas de los dirigidos por Klopp, y como «pintor», al español Thiago Alcántara, que tuvo buena recuperación y distribución de balón para los suyos. Un Everton que no dejaba de luchar, pero que en ocasiones se llegaban a notar precipitados a la hora de tocar el esférico para armar jugadas de peligro.
Fue hasta el minuto 72, en el que un centro rechazado por Yerry Mina cayó a las piernas del egipcio Mohamed Salah, que no dudó en rematar de primera, saliéndole un disparo cruzado y potente a un lado del palo del arquero inglés, el partido se ponía 1-2.
Cuando el encuentro parecía controlado para los de Liverpool, un balón centrado por el ex del Barcelona Lucas Digne llegaba a la cabeza del goleador de los Toffees, Dominic Clavert-Lewin, que dio un salto espectacular entre los centrales, un balón cruzado que se iba al fondo de las redes para poner el marcador de 2-2 al minuto 81.
Al minuto 90, los dirigidos Carlo Anceloti se quedarían jugando con 10, ya que el brasileño Richarlison, entró sin medir su fuerza a una jugada innecesaria al ex del Bayern Munich Alcántara. El árbitro no necesitó revisar la jugada, era evidente, y de primeras le sacó la tarjeta roja.
La mayor polémica del encuentro, fue una jugada que terminó en gol anotado por el capitán Jordan Henderson, de los dirigidos por el alemán, ya que el VAR llegó a la conclusión, de que al momento de dar el pase, Mané estaba en posición adelantada. Pero para todos los espectadores esto fue ridículo, ya que a simple vista no era correctamente sancionado. Pero ante la tecnología, en una jugada prácticamente milimétrica, el africano tenía una parte del brazo más allá de lo permitido.
El duelo terminó con un empate de 2-2, que deja aún al Everton primero en la tabla. Y al Liverpool segundo. Con esto, los dirigidos por Carletto, siguen con la maldición de no poder ganarle al actual campeón de la premier, ya son 10 años que esto no sucede, y al parecer, tendremos que seguir esperando.
Sin duda el Derby cumplió con las expectativas, un buen enfrentamiento entre los clubes, donde vimos un buen partido de los dos, con unos jugadores más destacados que otros, pero en grupal, muy bueno para ambas escuadras.
El próximo partido de uno y otro serán, miércoles 21 para Los Reds en Champions ante el Ajax, y domingo 25 para los del Everton ante el Southampton por parte de la Premier League.
