Por: Saúl Rodríguez/@SaulRG_21

Sí, un día totalmente atípico para tener un partido de NFL, pero no es la primera vez que esto sucede. En la semana 16 del 2010, Eagles y Vikings no pudieron jugar un domingo debido a una tormenta de nieve, teniendo que pasar su partido a un martes. Y hoy, los Tennessee Titans se sobrepusieron al ajetreo de las últimas semanas y vencieron en casa a los Buffalo Bills con un contundente 42-10 para ponerse 4-0 por primera vez desde el 2008.

Los Titans jugaron como si los casos de COVID, la polémica sobre si siguieron protocolos o no, y todo el ruido que se generó alrededor del equipo nunca hubieran sucedido. Los Bills estuvieron lejos de ser ese equipo con garra de las primeras 4 semanas.

El partido no tardó en ofrecer emociones. Los primeros puntos del partido llegaron luego de que Josh Allen fuera interceptado por Malcolm Butler en la primera serie del partido.

El esquinero de Tennessee dejó el balón en la zona roja de los Bills y Ryan Tannehill aprovechó para encontrar a A.J. Brown en las diagonales con un pase de 16 yardas que puso arriba a los locales 7-0.

Buffalo respondió con un largo drive de 76 yardas en el cual Josh Allen conectó buenos pases y concretaron con una dejada de Allen para Isaiah McKenzie que solo necesitó 3 yardas para escaparse hasta la anotación y empatar el encuentro.

Luego de un par de series de ambos equipos que terminaron en despeje, los equipos especiales de los Titans hicieron un gran trabajo en un regreso de patada, dejando el balón en la yarda 30 de Buffalo. Este drive abarcó la transición del primer al segundo cuarto, y casi iniciados los segundos 15 minutos, Derrick Henry hizo gala de su poder y entró a la zona de anotación con un acarreo de 1 yarda que le regresó la ventaja a Tennessee, ahora 14-7.

Los Bills recortaron distancias con un gol de campo de Tyler Bass de 43 yardas y la diferencia era de 4 puntos.

La siguiente serie de Tennessee no trajo puntos, pero nos regaló la jugada de la noche. Josh Norman fue arrollado, destrozado, humillado por el brazo de Derrick Henry.

A pesar de esa serie infructífera, los Titans tuvieron una última posesión antes del fin de la primera mitad. Comenzando desde su propia yarda 10, Ryan Tannehill comandó una serie que incluyó un castigo de la defensa de Buffalo en 3ra oportunidad que mantuvo con vida a Tennessee. Lograron seguir moviendo las cadenas hasta tener un 1ro y gol, que el propio Tannehill convirtió en un TD terrestre de 10 yardas para aumentar el marcador 21-10 con 16 segundos por jugar. Buffalo solo puso rodilla en tierra y así finalizó la primera mitad.

Tuvimos que esperar hasta que quedaran 3:25 del tercer cuarto para ver una ofensiva que trajo puntos. Los Bills comenzaron su ataque en su propia yarda 3 y lograron mover el balón hasta la yarda 33 de Tennessee, ya instalados en zona de por lo menos un gol de campo. Pero inexplicablemente, Josh Allen lanzó un pase terrible que Malcolm Butler estuvo atento para llevarse su segunda intercepción de la noche, misma que regresó 68 yardas y dejó a su equipo a las puertas de otra anotación.

4 jugadas y un pase de 4 yardas de Tannehill para el ala cerrada Jonu Smith pusieron otros 7 puntos en la pizarra y los Titans ya ganaban 28-10 con 1:49 del tercer cuarto restantes.

Buffalo se mantuvo con vida gracias a una serie que constó de 14 jugadas, 90 yardas recorridas y 6:49 consumidos del reloj. A pesar de que a lo largo del drive hubo 3 castigos de salida en falso por parte de la línea ofensiva, Josh Allen conectó con T.J. Yeldon en las diagonales con un pase de 22 yardas que acercó a los Bills 16-28 tras no poder hacer efectiva la conversión de dos puntos.

Sin embargo, poco le duraron las esperanzas de una remontada a los Bills, que vieron como su defensa fue incapaz de detener una vez más a los Titans y con una serie de 75 yardas y 6:03, consiguieron otro touchdown, el segundo de la noche para Derrick Henry, ahora de 9 yardas. Por si algo le faltaba a Buffalo, tras el kickoff de la anotación, Andre Roberts recibió el balón para el regreso de patada y los equipos especiales de Tennessee provocaron un fumble que ellos mismos recuperaron, poniéndole el último clavo al ataúd de Buffalo. Bueno, para asegurarse de pisotear aún más la moral de los Bills, otro touchdown vía pase de Tannehill a Jonu Smith puso el marcador 42-10 en lo que ya era una auténtica paliza.

Tennessee estuvo imparable y ya tiene 4 victorias en la campaña con cero derrotas. El domingo se enfrentará a su rival divisional, los Houston Texans. Por otro lado, los Bills sufrieron su primer descalabro, con un récord de 4-1 que los mantiene en la cima de la AFC East y tendrán una dura prueba en casa el domingo ante los Kansas City Chiefs.