Después del que, en ocasiones parecía interminable, parón deportivo por la crisis sanitaria acaecida por la enfermedad COVID-19, fueron pocos los equipos que pudieron mantener y, todavía menos, los que pudieron incrementar su nivel. Uno que sorprendió a todos, no sólo en Italia, también en el mundo, fue el Milán de Stefano Pioli. No sólo por sus resultados, también por las formas, unas que no se veían desde hacía ya unos cuantos años.
En esta nueva temporada, parece que el objetivo del club es mantener la tónica (Pues claro wey!, ni modo que les moleste ganar). De la mano de Paolo Maldini, que ha resultado ser un excelente negociador y tener un poder persuasivo que sólo aquellos que conocen el medio futbolístico, en las altas esferas y en la cancha, podrían tener, y de un adecuado acompañamiento con el entrenador y sus solicitudes expresas, parece que se está confeccionando una plantilla que podría aspirar a, por lo menos, cosas más grandes que las últimas temporadas.
Pero el día de ayer no se vio esto ni de cerca. El equipo italiano viajó a Portugal para jugar la tercera y última ronda previa para la fase de grupos de la Europa League, contra un Río Ave que finalizó la temporada pasada en quinto lugar en su torneo doméstico. Pocas aproximaciones, mucho sufrimiento defensivo y dependencia total de un once que, jugando dos torneos de alta exigencia, no se podrá repetir de manera continua.
La clasificación tuvo que esperar hasta que finalizara una tanda de penales sumamente bizarra, con por lo menos tres oportunidades perdidas, por errores propios de los jugadores del club portugués. Una severa llamada de atención para los de Pioli, para la directiva y para algunos jugadores.
La línea defensiva debe ser reforzada, Kjaer y Romagnoli parecen inamovibles, pero conociendo la trayectoria del danés y su edad, no se puede confiar en que mantendrá este nivel durante mucho tiempo. Las variantes son sumamente inconsistentes, Matteo Gabbia es un juvenil de buenas condiciones que ha respondido cuando se le ha pedido, pero no está listo para suplir a cualquiera de los dos titulares, Mateo Musacchio desapareció de la faz de la tierra hace meses y sus últimos partidos fueron de un nivel paupérrimo y Leo Duarte, llegado del Flamengo la temporada pasada, parece destinado a ser paciente de hospital toda su vida. Se necesita urgentemente un central que acepte un rol de competencia contra Kjaer.
En el mediocampo, la llegada de Sandro Tonali no parece ser suficiente para esperanzarse para toda la temporada. A pesar de contar con características defensivas interesantes, el juvenil italiano necesitará un complemento que cumpla más o menos la función de Franck Kessié, Bakayoko era una opción ideal pero a día de hoy, se ha enfriado la operación, aunque podría tratarse de una estrategia hábil de mercado de Maldini y Massara.
Y finalizando con la delantera, el lugar donde más dependencia existe. Es cierto que todos los equipos necesitan un jugador diferencial, pero si este tiene 39 años y claramente eso lo coloca en el ocaso de su carrera, por muy promisorio que se vea el futuro y que su físico podría aguantar niveles nunca antes vistos, se debe pensar en un recambio. Ni Leao, ni Rebic (este por su posición), ni Colombo, están a la altura, ayer se vio con el portugués y el egresado de la academia. De Leao se nota una apatía propia de un jugador fuera de dimensión, quizá hasta agrandado, ¿por qué? Ni absoluta idea. Y de Colombo parece que las cosas están sumamente verdes, a pesar del físico imponente que posee. Esta parece ser la posición del campo que menos le interesa reforzar al Milán, puesto que rumores sobre fichajes de delanteros no se han visto en ninguna fuente periodística.
Conclusión: De no completarse la llegada de un central de garantía y con capacidad de competencia a corto y mediano plazo, salidas de peso muerto y un mediocampista de corte defensivo, tarde o temprano, el desgaste pasará factura y empezará la debacle del nivel. En episodios así, pocos directivos mantienen la ecuanimidad y empiezan los sabotajes de proyectos. Falta poco para que cierre el mercado, así que sabremos qué esperar en pocos días.
