Pablo Osorio / Twitter: @osopablo97
Gustavo Alfonso Ayón Aguirre nacido en Zapotán,Nayarit un 1 de Abril de 1985, conocido en el mundo del baloncesto Mexicano e Internacional como «El titán de Nayarit» o «Titán Ayón», es el jugador emblema actual del baloncesto mexicano con grandes laureles gracias al trabajo duro y constante.
El pivot comenzó su andar en el deporte ráfaga desde pequeño, lo que lo llevaría a ser reclutado en 2003 por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) para el equipo de bachillerato, dos años después pasó a formar parte del equipo universitario al decidir continuar sus estudios en la universidad, coronándose dos veces consecutivas como campeón nacional de la CONADEIP, en 2005 y 2006 así como una Copa Universitaria Telcel en 2004 y ser parte del cuadro ideal en 2005 y 2006.

Pese a su enorme exito en el baloncesto universitario, Ayón decidió moverse no solo de universidad sino también de país y emigró a los Estados Unidos para continuar allí sus estudios en la Universidad de San Jose State en California, no pasó ni un semestre para que Gustavo regresara México, debido a las dificultades que le presentó el aprender el idioma.
Con el regreso a suelo Azteca se puso a las órdenes de los Halcones de Xalapa en lo que sería su incursión al profesionalismo del baloncesto, con el equipo veracruzano tuvo tres etapas en diferentes años y en dos años, ganó el campeonato de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional LNBP 2007 y 2008.

Para 2009 el titan se mudó al baloncesto europeo, más concretamente a España con el Alta Gestión Fuenlabrada que lo mandó al equipo de formación CB Illecas, se convirtió en el mejor hombre del equipo y uno de los mejores en su posición, se ganó una oportunidad en la máxima categoría pero lo hizo cedido el el club Tenerife Baloncesto.
En 2011 llegaría su primer reconocimiento individual en el profesionalismo al ser votado como el jugador revelación de la ACB, ganando el premio a jugadores como Nikola Mirotic y Xavi Rabaseda.
Sus buenas actuaciones y gran trabajo en la duela le abrieron las puertas de la NBA, el sueño de todo basquetbolista, en diciembre del 2011 los New Orleans Hornets fueron quienes le brindaron esta oportunidad, y poco a poco empezó a pelear un lugar en el equipo y llego a promediar 20 minutos 5.9 puntos y 4.9 rebotes por partido. Esto no bastó para quedarse en el equipo de Nueva Orleans ya que siete meses después de su llegada fue cambiado a Orlando.

En 2013, Ayón fue parte de un intercambio de jugadores entre la Magia de Orlando y los Bucks de Milwaukee, llegado Julio de ese año los Bukcs decidieron no extender su contrato y con esto se produce su llegada los Hawks de Atalanta.
Su paso por la mayor liga de baloncesto del mundo no fue como se esperaba debido a un bajo rendimiento, la poca actividad y sus lesiones frecuentes.

En 2014 abandona la NBA para regresar a España para jugar con el Real Madrid de Baloncesto, luego de que Barcelona descartara al jugador mexicano, en ese año Gustavo forma parte importante del equipo y lograron ganar los cinco títulos que se diputan en la temporada. Para la campaña 2015-2016 es nombrado MVP de la final de la Copa del Rey tras tener 15 puntos y 6 rebotes y su primer reconocimiento individual en el equipo de la capital.
Su trayectoria por la selección ha sido igual de exitosa, en 2013 lideró a los llamados 12 guerreros en el FIBA Americas donde ganaron la medalla de oro y lograron acceder al mundial de baloncesto después de 39 años de ausencia, y un año más tarde ganando el centrobaket ante Puerto Rico y también siendo el MVP del Torneo.

En 2015 es reconocido con el Premio Nacional de Deportes en la categoría de «Deporte Profesional», Gustavo ya había ganado sus primeros trofeos en España. Con el Real Madrid: una Euroliga, una Liga ACB, una Copa del Rey, una Supercopa de España y una Copa Intercontinental FIBA. Todos estos logros le dieron al “Titán de Nayarit” convertirse en un orgullo para el deporte mexicano.
Actualmente Ayón juega en Rusia para el Zenit de San Petersburgo donde busca replicar lo hecho en cinco años en Madrid. Gustavo es un ejemplo de que la perseverancia y el trabajo continuo rinden su frutos.
