Al hablar del fúbol a nivel clubes en el país se pueden generan debates extenuantes que, en la mayoría de ocasiones, terminarán con conclusiones ambiguas sobre quien es el mayor ídolo, el mejor equipo del país o el de más historia. Dentro de dichas pláticas siempre serán mencionados los llamados «4 grandes» del fútbol mexicano y la gran rivalidad que provocan, tanto en el terreno de juego como en las gradas con los miles de aficionados que defienden el escudo a morir y presencian los épicos enfrentamientos de sus clubes ante los odiados rivales.

Cuauhtémoc Blanco Bravo es reconocido como un ídolo en la selección azteca y resulta insólito entender como, un jugador formado en Coapa, se ganó la admiración y respeto de millones de mexicanos al defender a muerte la casaca del tri.

«El Temo» nació el 17 de enero de 1973 en uno de los barrios más reconocidos del país, Tepito; llegando desde los más bajo hasta la gloría deportiva, una de las muchas características que hacen sentir a la afición una gran empatía por el jugador. Fue descubierto por Antonio » La coca» González por allá del año 1989, sí, el mismo promotor que descubrió a los ya consolidados Rodolfo Pizarro, Diego Lainez, Edson Álvarez e Hirving Lozano.

Debutó con tan sólo 19 años en el América, equipo de sus amores, el 5 de diciembre del 92 contra León bajo las ordenes de Miguel Ángel Lopez, pero fue con el holandés Leo Beenhakker donde el mexicado logró consolidarse en el primer equipo, a tal grado que el jugador se ganó su primer llamado a la selección nacional de Miguel Mejia Barón en 1995, tres años después de su debut.

El Cuauh era un jugador irreverente, bromista, canchero que su actitud podía sacar de sus casillas a muchos pero, lo cierto es que, también era un líder nato que no se achicaba ante nadie, sacaba la casta en partidos importantes y en situaciones adversas impredecibles, estas cualidades eran acordes al ADN americanista. A pesar de su calidad y de pertenecer a uno de los equipos con más historia de la nación, al nacido en Tepito se le negó por muchos años el titulo de liga hasta que en 2005 logró levantar el tan ansiado trofeo.

En selección nacional disputó 120 partidos y logró mojar las redes en 38 ocasiones convirtiendose en el 3er máximo anotador azteca solo detrás de Jared borgetti y Javier Hernandez. Muchos lo recuerdan por su increíble técnica, como la demostrada en el gol ante Bélgica en el mundial de Francia 98 o su anotación en la final de la Copa Confederaciones del 99 donde recortó de manera magistral a Odvan y definió al poste más lejano de Dida; aquella anotación será recordada por el grito ahogado de gol hecho por Hugo Sanchez, cantado un segundo antes del disparo de Cuauhtémoc, en la épica narración del partido.

Dentro de sus distinciones individuales a nivel selección está lo hecho en Confederaciones, siendo el goleador histórico del certamen que comparte con Ronaldinho, ambos con 9 anotaciones. Participó en 3 copas del mundo, Francia 1998, Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010; 2 Confederaciones, Arabia Saudita 1997 y México 1999(campeón); 3 Copa América, Bolivia 1997, Paraguay 1999 y Venezuela 2007; y en 3 Copa Oro, Estados unidos 1996,1998 y 2007, resultando campeón en las dos primeras.

Al mencionar su nombre inmediatamente llega a nuestra memoria palabras como Calidad, Historia, Grandeza, etc. Lo cierto es que Cuauhtémoc Blanco es, fue y será un ídolo y digno representante de nuestro país a nivel deportivo.