Este sábado 19 de septiembre se juega uno de los partidos más importantes y emocionantes de toda la Liga MX, una de las máximas rivalidades del fútbol mexicano, se trata de el Clásico Nacional entre América y Chivas, y que mejor manera de esperarlo que recordando la primera y única final de liga entre ambas escuadras.

Foto: Chivas Pasión

Para esto tenemos que remontarnos a la temporada 83-84, el destino cruzaba una vez más a las Águilas del América y a las Chivas de Guadalajara en una eliminatoria más, pero esta vez se trataba de nada más y nada menos que una final. Esta sería una revancha para los de Coapa, pues tan solo un año antes, las Chivas los habían eliminado en semifinales de liga, por lo que las emociones y la euforia estaban a flor de piel.

El partido generaba demasiada expectativa, pues las Chivas venían de eliminar a los Pumas de la UNAM y el América al Cruz Azul, tanto así que la prensa había denominado al juego como «La final del siglo». La eliminatoria se jugó en partido ida y vuelta, terminando la ida con un marcador de 2 a 2 en Jalisco.

Ahora iniciaba la parte difícil, el esperado partido de vuelta, con un partido equilibrado en la ida, se esperaba una vuelta mucho más intensa, en la que se rompiera la igualdad.

Llegó el gran día, domingo 10 de junio de 1984, las Chivas visitaban al América en el Estadio Azteca y empezaba el partido. Apenas un cuarto de partido las Águilas se quedaban con un hombre menos debido a la expulsión de Armando Manzo tras una dura barrida por la espalda.

Foto: Club América

Después de una jugada solitaria por parte de las Chivas, el portero de las Águilas, Héctor Miguel Zelada, sale a detener a Ricardo «el Snoopy» Pérez, pues había quedado solo frente a la portería, sin embargo la salida no fue del todo buena, llevándose al delantero al suelo y provocando el penal que le daría la ventaja a los de Guadalajara. El partido no podía iniciar peor para el América, un hombre menos y un penal en contra, todo estaba para que las Chivas jugaran cómodamente, sin embargo no todo estaba perdido, pues Zelada se vistió de héroe y logró atajar el penal para que el marcador no aumentara a favor del contrario.

Una vez terminada la primera parte y con el partido más avanzado, una jugada magistral de Brailovsky creaba la oportunidad para el América, en donde avanza con el balón, se quita a uno, se quita a dos, se quita a tres y pasa el balón dejando en el suelo a Quirarte, para que un rechace Eduardo Bacas remate y pase el balón por en medio de las piernas de Celestino Morales, siendo el primero en aumentar la ventaja poniendo el global en un 3 a 2.

Foto: Diario AS

Las Águilas seguían imponiéndose en el partido a pesar de la desventaja en jugadores, en un tiro de esquina cobrado por Brailovsky, Javier Aguirre desviaba el balón para que el capitán Alfredo Tena rematara y pusiera el segundo gol del América en la bolsa, imponiendo su ley y haciendo explotar al Estadio Azteca con los gritos y cánticos a favor de las Águilas.

Las Chivas seguían sin rendirse, tras un tiro de esquina, el árbitro señalaba un segundo penal a favor de los rojiblancos, debido a una mano de Mario Alberto Trejo en el área. Pero las Chivas no iban a fallar dos veces, fue Quirarte el encargado de cobrar el penal que levantó las esperanzas pues mandó el balón al fondo de la red, quedando el global 4-3 en unos cardíacos minutos finales para ambas escuadras.

Otra vez apareció Brailovsky para ayudar a su equipo, pues en un toque logra encontrar a Javier Aguirre, que con una muy buena recepción y un espléndido autopase, aprovechó y mandó un disparo con la zurda poniendo el tercer gol y sentenciando el partido a favor de los azulcremas, tan solo unos momentos después el árbitro marcó el final del partido, siendo el América el campeón de la Liga con un marcador global de 5 a 3, y consiguiendo su título número 8 de Liga MX.

Foto: Medio Tiempo

Fue así como se vivió una de las finales más emocionantes en la historia del fútbol mexicano. No cabe duda que sea cual sea la forma en que se viva un partido entre estas dos escuadras, la adrenalina y emoción siempre estará presente, es por esto que se espera tanto del denominado Clásico Nacional que se jugará en esta semana y por el cual no podemos esperar más.