Por fin acaba la novela que más miedo y sustos ha sacado a los aficionados del Arsenal en el último tramo del año. Y se puede decir que ha terminado en un final feliz, puesto que el capitán, máximo estandarte del equipo y sin duda el mejor jugador de la plantilla, Pierre Emerick Aubameyang, ha renovado su contrato con los Gunners hasta 2023.

Pero no ha sido un camino fácil. El gabonés contaba con ofertas para salir del equipo, sobretodo una que, quizá sea humo o no, lo vinculaba con el FC Barcelona. Pero la verdad es que, por la situación actual del equipo catalán, parecía poco probable.

«Auba» se encontraba en unas pláticas que parecían interminables con la directiva londinense para alcanzar un acuerdo salarial, temporal y, dicen los más avispados, confianza en el proyecto del equipo de Mikel Arteta.

Es una realidad que desde el arribo del técnico vasco las cosas han cambiado en el Emirates Stadium. Se le ha dado un protagonismo absoluto al ex Borussia Dortmund, se ha consolidado un once que puede aspirar, por lo menos, a competir por entrar a Champions League, se han limado asperezas e incluso se ha separado a los jugadores que «contaminaban» el vestidor.

Con esta renovación, el subcampeón de goleo de la pasada temporada de Premier League se convierte en el jugador mejor pagado del equipo, con un salario que asciende a las 350.000 libras por semana. Nada mal considerando todo lo que aporta Aubameyang, y tampoco considerando que eso es casi lo que gana Mesut Özil por estar sentado en la banca con su cara de enojado.

El último gran contrato de la carrera del ariete africano, sin duda.

Si no está tan chida mi redacción, perdón, la verdad tengo sueño.