En nuestro país existe mucho talento deportivo y qué mejor ejemplo que Paola Longoria. A sus 7 años mostraba un enorme talento y prometía solo crecer y crecer más.
A base de mucho esfuerzo y una disciplina poco común para una niña, logró, en medio de su pubertad, conquistar un torneo que la puso en la mira de todo México, consiguiendo apoyo público para desarrollar aún más su potencial. Entrada la adolescencia, mudó sus entrenamiento a Estados Unidos, exigiendo un mayor nivel de competición y a pesar de sufrir un tiempo y no conseguir la victoria por un periodo, al final resultó ser todo un acierto pues antes de ser mayor de edad ya había ganado todas las categorías de los torneos de la Federación Internacional de Raquetbol, Paola se encaminaba a la supremacía.
Paola es un claro ejemplo de consistencia. Muchos atletas tiene un momento de gloria y se desvanecen pero Longoria no conoce el declive o al menos no por ahora. En las pasadas ediciones de Juegos Panamericanos: Lima, Toronto y Guadalajara, Paola consiguió medalla de oro en las 3 categorías posibles, es decir, individual, dobles y equipos, una proeza jamás conseguida por algún otro atleta mexicano.
La Potosina es un claro ejemplo de motivación y orgullo nacional, es por eso que la reconocida revista @ForbesMX la colocó en la posición 20 del top 20 de mujeres más poderosas en México. Paola es la atleta número 1 en su disciplina, y demuestra que aún tiene mucho más por dar.
Festejemos el orgullo nacional, festejemos ejemplos como el de Paola Longoria (@paolongoria) que nos hacen recordar la magia del deporte en nuestro país.
