Cortesía: AS MEDIA

Tigres derrotó dos goles por cero a Santos Laguna y con ello lograron cortar una racha de cuatro partidos sin conocer el triunfo ante unos laguneros que enderezaron el rumbo en la parte complementaria pero no les alcanzó para evitar su quinta derrota en el Guardianes 2020.

Al comienzo del encuentro, los felinos salieron decididos a sacudirse todas las dudas y críticas generadas en las últimas semanas y recomponer el camino de una vez por todas. Al minuto 3, André Pierre Gignac ya tenía en sus píes la oportunidad de abrir el marcador, pero el francés pecó de soberbio y por “vestir” de más su remate empalmó mal el esférico y lo echó por un costado.

Diez minutos más adelante, el atacante galo ya no perdonaría y pondría en ventaja a su equipo. Tras sacarse de encima a un defensor santista mandó un tiro centro que terminó por colársele al guardameta Acevedo y el esférico terminó en el fondo del arco.  Tras una revisión exhuasitva, el árbitro decidió marcar autogol del joven guardameta santista.

La zaga veridblanca continuaba haciendo agua y los atacantes felinos se animaban a rematar de todos lados. Al 18´ Jesús Dueñas entró como fecha dentro del área y sin que nadie le estorbara remató de cabeza, pero atento Carlos Acevedo rechazó el peligro. Un minuto después, nuevamente el cancerbero lagunero le quitaba el gol ahora a Julián Quiñones tras otro error en la marca.

El mismo Quiñones se animó desde media distancias tras conducir un buen tramo, el colombiano aprovechó la complacencia de los defensores, pero envió su remate por encima de la cabaña. Ya en la recta final, Javier Aquino se combinó con Leo Fernández y cuando el marco le quedó de frente al oaxaqueño sacó un calcetinazo con pierna zurda que fácilmente contuvo la figura de Acevedo. Increíblemente, Tigres se fue al descanso con sólo un gol de ventaja.  

Para la parte complementaria, los felinos sacaron el cobre y Santos apeló a su espíritu guerrero para intentar emparejar las acciones. Al 56´Diego Valdés le filtró un gran pase a Julio Furch y el atacante argentino falló a la hora buena, permitiendo que con un gran achique su compatriota Nahuel Guzmán le negara el gol.

Santos comenzó a empujar a los felinos y los de Ferretti comenzaban a lamentarse por todas aquellas oportunidades que dejaron escapar en el primer lapso. El juego se fue equilibrando y los laguneros se afianzaban a un milagro sobre la hora.

Llegaron los minutos finales y los fantasmas comenzaban a merodear el estadio universitario, los felinos replegaron líneas y defendieron con las garras su ventaja. Los de Coahuila lucharon hasta el final pero en el tiempo añadido, Nicolás López liquidó el partido en un contragolpe y con un zapatazo la mandó a guardar, poniendo cifras definitivas y dando oxígeno puro a Ricardo Ferretti y compañía.