Por: Saúl Rodríguez / @SaulRG_21
Sin Rafael Nadal ni Roger Federer en la duela, Novak Djokovic se perfilaba como el gran favorito para alzarse con el US Open, ya que además de encontrarse en el número 1 de la clasificación mundial, el serbio no conocía la derrota en el 2020, hasta que un pelotazo a una juez de línea lo mandó a su casa.
Octavos de final. Primer set. Djokovic se enfrentaba al español Pablo Carreño Busta. Carreño le quebró el servicio a Nole y con ello se puso arriba 6-5. Con una evidente frustración por su desempeño, el serbio toma la pelota y la golpea con la raqueta hacia atrás sin fijarse hacia donde se dirige. La suerte quiso que, justo en la dirección que tomó la pelota, se encontrara una juez de línea, quien recibió el impacto de lleno en la garganta, al tiempo que se desplomó y comenzó a lanzar gritos de dolor.
En ese momento, un Djokovic totalmente sorprendido, rápidamente se acercó a ver el estado de la juez, quien seguía en el suelo quejándose por el golpe recibido. Pasaron los minutos y ella se incorporó y fue retirada de la duela, mientras que Nole se acercaba al umpire para tratar de cambiar lo inevitable. Luego del diálogo, Andreas Egli, supervisor de Grand Slams, Soeren Fremiel, árbitro del torneo y Aurelie Tourte, jueza de línea, decidieron expulsar al serbio por una violación al código de conducta.
Este acto no solo le valió la salida prematura del US Open a Nole. También fue multado con la pérdida de los puntos conseguidos hasta ese momento en el torneo, además de una sanción económica equivalente a los premios conseguidos hasta ese momento.
Además de ofrecer disculpas en la duela, Novak publicó un mensaje en su cuenta de Instagram, donde se dijo arrepentido y que esto le servirá como una lección para su crecimiento. Con la salida de Nole, el mundo del tenis se enfrentará a un escenario distinto, ya que por primera vez desde Nueva York 2014, habrá un nuevo campeón de Grand Slam.
