Por Daniel Gallegos / @DanGallegos12
Con un final cerrado, Pierre Gasly en su Alpha Tauri se proclama ganador de un Gran Premio de Italia que tuvo de todo y que ha sido una de las carreras más emocionantes de los últimos años, de esas que todo aficionado a la Formula 1 pide domingo tras domingo. Carlos Sainz y Lance Stroll completaron un podio insólito. Por primera vez desde Hungría en 2012, ningún piloto de Mercedes, Ferrari y Red Bull terminó en los puestos de honor.

Todo comenzó como el guion lo marcaba, Hamilton desde la pole se separaba del resto por más de 10 segundos, por detrás los McLaren que tuvieron una buena largada y que aprovecharon los problemas de Bottas y Verstappen, Pérez, Stroll y Ricciardo peleando en la zona media. Sebastian Vettel presentó problemas con los frenos en las primeras vueltas y tuvo que abandonar. Todo cambió de repente cuando en la vuelta 20, Kevin Magnussen detuvo su monoplaza en la salida de la parabólica y trajo consigo el coche de seguridad.
Mercedes llamó a Hamilton a boxes para aprovechar la presencia del safety car, pero resultó que éste se encontraba inhabilitado por los comisarios, lo cual le otorgó una sanción de stop and go de 10 segundos, el resto de la parrilla, con excepción de Giovinazzi, permaneció en la pista hasta que el pit fue abierto y se armó el caos en su interior. Tras la reanudación de las acciones, Charles Leclerc perdió el control en la parabólica y se fue directo contra los muros de contención y dirección de carrera sacó bandera roja y la carrera se detuvo por varios minutos.

Con un orden de parrilla muy peculiar se reanudó la carrera con Hamilton al frente, detrás de él Stroll, que se vio beneficiado por la bandera roja pues no había cambiado neumáticos previamente y la detención le dio el cambio sin perder tiempo alguno, Gasly y Kimi Raikkonen. Mientras que el mexicano Checo Pérez tuvo problemas en su parada en boxes y cayó al lugar 14. La penalización del campeón del mundo lo mandó hasta la última posición, mientras que Gasly superaba a Stroll en la chicane Della Roggia, a partir de ahí, el francés defendió su posición a toda costa del asedio de sus rivales, particularmente de Sainz y Stroll, y tras una vibrante segunda mitad de carrera, el piloto de Alpha Tauri vio la bandera a cuadros y ganó por primera vez en su trayectoria en la máxima categoría, y fue también el segundo triunfo del equipo, habiendo conseguido el primero en 2008 con Sebastian Vettel, justamente en el templo de la velocidad.
Los contendientes al título tuvieron un día para el olvido, Lewis Hamilton remontó hasta la séptima posición, mientras que Bottas finalizó quinto y le arrebató la segunda plaza en el clasificador a un Max Verstappen que se retiró por una falla mecánica, mientras que la zona media se aprieta aún más con las sorpresas del día. La próxima carrera en el calendario será el siguiente domingo también en Italia, esta vez en el circuito de Mugello para celebrar el Gran Premio de la Toscana Ferrari 1000, nombrado así porque se celebrará el primer millar de grandes premios para la escudería del cabalino rampante.
